La firmeza del precio internacional de la carne vacuna volvió a quedar en evidencia en octubre. Según el índice de precios de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el rubro alcanzó su mayor marca nominal desde el inicio de la serie. Con 146,2 puntos, la carne vacuna acumuló once meses consecutivos de aumentos y se ubicó un 15,1% por encima del nivel observado un año atrás, muy por encima del avance del índice general, que creció apenas un 5% en el mismo período.
Este comportamiento se da en un contexto en el que otras proteínas de origen animal mostraron retrocesos, y confirma lo que la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) describió como “la firmeza del mercado ante el ajustado equilibrio entre una oferta limitada y una demanda global sostenida”. El escenario de precios altos y sostenidos abre un nuevo espacio para países exportadores como Argentina, especialmente frente a la reconfiguración mundial del comercio de carne vacuna.
Aunque el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) aún no publicó sus proyecciones de octubre debido al cierre del gobierno norteamericano, los datos disponibles muestran una oferta global que crece por encima de lo previsto en los dos principales exportadores del mundo: Brasil y Australia.
Por Jorge Castro.
El presidente Donald Trump ordenó al Departamento de Justicia que investigue a los grandes frigoríficos de EE.UU., procurando descubrir si no están elevando el precio de la carne vacuna de forma sistemática y clandestina, a través de una colusión que implicaría una manipulación ilícita de los valores del mercado.
Los precios de la carne vacuna en EE.UU. están en los valores más altos de la historia, con una libra (0.4 kilogramos) de carne a U$S 5.79 la unidad, en tanto que el valor de los productos de novillos escogidos de 400 kg o más asciende en los grandes restaurantes a U$S 10.98 por unidad.
La Casa Blanca apuntó a 4 grandes empresas – JBS, Cargill, Tyson Foods, y National Beef – que en conjunto dominan 85% del mercado del procesamiento de la carne vacuna, lo que incluye el empaquetado, que tiene un carácter obligatorio.
También hay razones estructurales en estos precios récord; y la primera, ante todo, es que el número de cabezas de ganado se encuentra en el menor nivel de los últimos 70 años, debido a que la sequía crónica que experimentan los estados del Oeste y Sudoeste estadounidense, como Texas, Kansas y Nuevo México, ha forzado a reducir todos los rodeos sin excepción, con una desaparición de las praderas naturales; y todo esto acompañado por un auge generalizado de los precios de los insumos para la alimentación animal, lo que ha derrumbado el negocio de los grandes “feedlots”.
La Asociación Braford Argentina oficializó la incorporación de la Expo Rural de San Justo a la categoría de “Promocionada”, una distinción reservada únicamente para eventos considerados estratégicos para la expansión y proyección nacional de la raza.
Hasta ahora, este nivel sólo era compartido por dos actividades organizadas directamente por la entidad: Expo Braford Avanza, dentro de ExpoAgro, y la Nacional Braford Primavera.
La decisión —firmada por el presidente de la Asociación Braford Argentina, Juan Manuel Alberro— se apoyó en un análisis exhaustivo de la evolución de la muestra: crecimiento sostenido, mayor participación de cabañas especializadas y un posicionamiento cada vez más sólido de San Justo como polo ganadero en una región con fuerte potencial productivo.
María Herminia Rabasedas, presidenta de la Sociedad Rural de San Justo, valoró el reconocimiento como un punto de inflexión.
En diálogo con Campolitoral, destacó que la categoría “Promocionada” corona un proceso colectivo que llevó años:
“Este reconocimiento nos confirma que veníamos por el camino correcto. San Justo viene creciendo en calidad de genética, en organización y en convocatoria. Que la Asociación Braford nos considere dentro de su circuito estratégico es un honor y también una enorme responsabilidad”, afirmó la presidenta de la Sociedad Rural de San Justo.
La ganadería bovina constituye uno de los pilares históricos de la economía argentina, jugando un rol de gran importancia en el valor agregado del país, y en la movilización de recursos para sostener la producción, el consumo y las exportaciones.
Argentina produce anualmente más de 3 millones de toneladas de carne vacuna, es el principal consumidor de carne por habitante y, en el frente externo, es el quinto exportador del mundo. En 2024, el complejo carne y cuero bovinos fue el sexto complejo exportador de Argentina.
Sostener esta vasta capacidad productiva requiere un esfuerzo de recursos constante y significativo. El propósito del presente trabajo consiste en actualizar la cuantificación de esos recursos que moviliza la cadena ganadera.
Este análisis parte de un estudio realizado por CREA en la campaña 2010/11, en conjunto con la Mesa de Enlace, en el cual se estimó el desembolso total del sector ganadero.
A partir de datos de la Revista Márgenes Agropecuarios, informes de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP) y estimaciones propias, se actualizaron los resultados, generando una estimación de la movilización de recursos del sector en el año 2025.
Por Ignacio Iriarte.
¿Qué tan lejos estamos del pico histórico de precios del ganado y de la carne del año 2022? En el caso de la hacienda en la Argentina, debe observarse que el novillito en Cañuelas vale hoy –en términos reales– un 25% más que el promedio de los años 2005-2024, pero todavía un 12% por debajo del pico de marzo del 2022.
El precio del ternero de invernada, por su parte, resulta hoy un 34% superior, a moneda constante, que el promedio de igual período, pero es un 10% inferior al máximo obtenido en marzo del 2022.
El precio FOB de las exportaciones argentinas de carne vacuna, que hoy es de unos U$S 4.500 por tonelada, está todavía por debajo de los U$S 4.680 por tonelada alcanzados en abril del 2022.
El precio FOB promedio ponderado de los cuatro países del Mercosur, más Estados Unidos y Australia se ubica hoy en unos U$S 6.500 por tonelada peso producto, un 12% por debajo del pico de valores de junio del 2022. El precio FOB promedio de la tonelada de carne exportada por Brasil se ubica en octubre un 19% por encima de un año atrás, y solo un 10% por debajo del pico del 2022.
Según la publicación especializada World Beef Report, el precio medio en dólares del novillo de los cuatro países del Mercosur ya alcanzó los máximos del 2022.
A mediados de este año, el sector de producción porcina nacional anunció un ambicioso plan de crecimiento que apunta, a partir de nuevas inversiones, a que para 2032 el país cuente con un plantel de 550 mil cerdas capaces de producir 1,7 millones de toneladas de carne porcina por año, exportar 300 mil toneladas y elevar el consumo per capita a 28,3 kilos por habitante, alrededor de nueve kilos más que en la actualidad.
En esa dirección avanzan varias granjas cordobesas. Una de ellas es La Quimera, el establecimiento ubicado en El Rodeo, departamento Tulumba, que comenzó a operar en 2006 y se prepara ahora para dar un salto significativo en producción.
Por estos días, y con el inicio de las obras de las primeras instalaciones, La Quimera está ampliando su plantel con la incorporación de 2.300 nuevas cerdas madres, lo que elevará el total a casi 6.500.
El crecimiento del establecimiento, modelo de economía circular, viene acompañado de una profunda transformación del sistema productivo. La granja está migrando de su esquema tradicional –que incluía destete, 49 días de recría y luego engorde– a un moderno sistema denominado “w ean to finish".
Este 13 fue un día de suerte para la ganadería argentina. En el mismo día surgieron buenos condimentos para que la carne argentina sazone con mucho gusto. Se podría agregar que se confirmó la cosecha de trigo récord que se viene, tal como anticipó nuestro director periodístico, en virtud de rindes históricos que el ojo visionario de Héctor Huergo percibió caminando los lotes semanas atrás. Si sumamos el boom de producción de huevos, tenemos todo listo para unas milanesas bien argentas.
Con todo, volvamos al eje de la carne. El hecho más conocido es el acuerdo comercial con Estados Unidos, que tendría entre su letra chica por conocer una ampliación del cupo exportador de las reses argentinas.
Al respecto, se expresaron la Sociedad Rural Argentina y la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, celebrando el anuncio, aunque expectantes por conocer más detalles.
La Bolsa de Cereales valoró “toda iniciativa orientada a fortalecer la inserción internacional del país y a promover reglas claras y previsibles para el comercio y la inversión”. El presidente de la institución, Ricardo Marra, definió el anuncio como “significativo, para múltiples sectores productivos” y anticipó que la Bolsa adoptará una posición técnica: “Vamos a esperar el texto final y evaluarlo técnicamente junto a los sectores que integran la Bolsa”.
Agritechnica 2025 confirmó lo que ya se intuía: la agricultura global avanza hacia un modelo profundamente automatizado, impulsado por la autonomía, energías alternativas al gasoil y la Inteligencia Artificial. La magnitud de la feria, que es la más grande del mundo, no solo exhibe máquinas, sino que marca el pulso tecnológico de una industria que acelera su transición hacia nuevas formas de producir. Desde tractores sin conductor hasta cosechadoras híbridas, sistemas modulares y plataformas que toman decisiones por sí mismas, el evento dejó en claro que el cambio ya no es una promesa, sino una realidad en expansión.
Imponente en escala e impacto, Agritechnica, que se realiza cada dos años en Hannover, Alemania, reunió esta edición a 27 pabellones, 2.700 expositores de más de 50 países y casi medio millón de visitantes. Hasta allí llegó Clarín Rural para recorrer las principales innovaciones que marcaron tendencia.
Uno de los grandes focos de atención fueron los tractores autónomos, presentes en todas las gamas de potencia y tamaño. “Hubo una evolución enorme respecto de la edición anterior. Antes eran cuatro, ahora son cincuenta. Y ya son comerciales”, explicó el especialista en maquinaria agrícola Santiago Tourn, presente en la muestra. A esta tendencia se sumó otro fenómeno transversal: la mejora del automatismo interno de las cosechadoras, que incorporan cada vez más cámaras, sensores y algoritmos que ajustan el funcionamiento en tiempo real para mantener la calidad del grano, reducir pérdidas y aumentar la eficiencia operativa.
Por Jeremías Battistoni.
En la actual campaña existe un cultivo que muestra una capacidad de pago significativamente superior a la registrada en campañas anteriores, en relación con sus insumos: el girasol.
Este comportamiento se ha sostenido a lo largo del año gracias a los buenos precios de la oleaginosa, tanto en el mercado disponible como en la posición a cosecha, lo que permite adquirir con comodidad los insumos requeridos para su producción.
Por ejemplo, actualmente, se necesita un 43% menos de girasol para adquirir 100 litros de gasoil respecto del promedio de los últimos tres años. Algo parecido pasa con los herbicidas, fertilizantes y servicios de labores y transporte.
Por otro lado, las relaciones entre los demás cultivos y los fertilizantes se mantienen en niveles neutros, es decir sin que detecten ventajas o desventajas marcadas al intercambiar granos por urea o fosfato monoamónico. Por ejemplo, se necesita 1% menos de maíz que el promedio de los últimos tres años para adquirir una tonelada de urea. La excepción la constituye el trigo, que presenta las peores relaciones de intercambio, que exige 21% más que el promedio para comprar la misma cantidad de urea.
En el caso particular del fósforo, continúan observándose alzas en los precios internacionales, pero el mercado local aún no las ha trasladado completamente, por lo que se mantiene en torno a 900 dólares por tonelada.
En septiembre pasado, Andrea Sarnari renovó su continuidad en Federación Agraria Argentina (FAA). Esta semana, en tanto, hicieron lo mismo Carlos Castagnani en Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y Lucas Magnano en Coninagro. Estos tres dirigentes son los que integran, junto a Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), la cúpula de la Mesa de Enlace, la agrupación que tuvo un rol central en la conducción del conflicto de 2008 donde el campo “resistió” la imposición de retenciones móviles del kirchnerismo.
Que en este último tiempo se hayan realizado las renovaciones de autoridades en tres de las agrupaciones que conforman la Mesa de Enlace abre el paso, más allá de cualquier interna en cada entidad, a la pregunta sobre cómo está posicionada hoy la dirigencia en general ante el Gobierno, por un lado, y ante sus mismos representados, por otra parte.
Conocida es la sintonía que en lo que va del gobierno de Javier Milei mostró la dirigencia con las autoridades. Y esto pese a situaciones que no estuvieron exentas de tensiones, como el primer intento oficial apenas llegado al poder para subir las retenciones, allá por el fragor de diciembre de 2023 y enero de 2024, o más cerca en el tiempo con las abruptas decisiones que representaron primero la rebaja temporal de las retenciones y luego la fugaz suspensión que le sirvió a Milei para que entraran más de US$7000 millones en plena crisis cambiaria. Sabido es también que el Gobierno ha tenido grandes gestos: quitas de trabas para exportar, simplificaciones de trámites y reducción de la burocracia y hasta una merma en la presión tributaria que, aunque alta, en el caso de la soja es del 26% versus el anterior 33%.