Los feedlots argentinos atraviesan un momento bisagra. Con existencias que vuelven a marcar un máximo histórico en la cantidad de hacienda y una actividad sostenida, el engorde a corral consolida su papel como eslabón estratégico dentro de un esquema productivo que se está reconfigurando.
De acuerdo con datos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), al 1° de marzo los establecimientos de engorde reportaban 1,88 millones de cabezas, un 9% más que en igual fecha de 2025, cuando el stock había alcanzado otro récord de 1,73 millones.
Sin embargo, más allá del volumen total, el dato más significativo que plantea el último informe del Rosgan surge al analizar la composición de esa hacienda.
En marzo de 2025, los terneros y terneras recién destetados representaban el 42% de las existencias en feedlot. Este año, su participación cayó al 31%. En contrapartida, los novillitos y vaquillonas, que un año atrás explicaban el 43% del stock, pasaron a concentrar el 53% de la hacienda encerrada.
La señal es clara: crece el ingreso de animales con mayor peso, luego de atravesar una etapa de recría a campo. El cambio, que comenzó a gestarse el año pasado, responde a una mayor retención en los establecimientos, donde se busca agregar kilos antes de la terminación a corral.
El agro argentino intensificó durante 2025 el uso de financiamiento bancario digital, con una marcada preferencia por el crédito en dólares. Con ese balance sobre la mesa, ahora las expectativas del sector están puestas en cómo se comportará el productor durante 2026 y qué herramientas financieras aparecerán en la próxima edición de Expoagro 2026, que se perfila como el escenario donde se marcará el pulso del financiamiento para la nueva campaña.
Actualmente, las tasas de interés promedian alrededor del 24% anual en dólares y el 43% en pesos, aunque en el sector estiman que durante la exposición habrá ofertas más competitivas.
“Durante 2025 vimos cambios significativos en materia de financiamiento del agro, marcados por una mayor participación del sistema bancario frente al crédito comercial tradicional y por la consolidación del dólar como moneda de preferencia del productor”, señaló Marcos Herbin, CEO de Nera.
Es creciente la adopción de herramientas digitales por parte de los productores para financiar insumos y capital de trabajo. El último informe de Nera registró un 90% más de operaciones que en 2024, crecimiento que refleja cómo el agro se volcó más al financiamiento bancario digital durante el 2025.
Está en marcha una nueva vendimia y en Mendoza, tierra icónica de la producción de este cultivo y la generación del mejor vino Malbec del mundo, analistas agronómicos y firmas de insumos ensayan mejoras para la cadena.
En este marco, Infocampo visitó junto a Marcos Montoya, especialista del INTA Mendoza en el área de geomática y agricultura de precisión, y Franco Marinacci, ingeniero agrónomo de la empresa Smart Growth, un lote de cultivos de uva Malbec y Torrontés prontas a ser cosechadas.
La planta de vid es un cultivo perenne que tiene un tronco de distintas antigüedades según el caso. Quitados los “sarmientos” leñosos que se sacan al momento de la poda de las plantas, solo queda el crecimiento de los brotes con sus racimos.
“La producción de uva es bastante variable según el destino de la producción: varía de acuerdo a si es uva para vinificar de alta calidad, para vino común, si es para mosto o si es uva de mesa. Generalmente los rangos van en de 60 quintales a 150. Y la conversión a litros de vino está en el orden del 70%”, explicó Montoya.
Allí se realizó un ensayo a través del cual se buscó constatar la mejora en tiempos y eficiencia de aplicación en el uso de drones para la fertilización. Tanto Montoya como Marinacci destacaron el provecho de este tipo de tecnologías.