El sector ganadero argentino está en vilo por el Scrapie. Se trata de una poco conocida enfermedad que apareció en Santa Fe y Entre Ríos, y generó tres brotes en ovinos confirmados por Senasa.
De acuerdo con lo que pudo averiguar Bichos de Campo, fueron tres las cabañas argentinas que ingresaron animales desde la cabaña paraguaya Doña Ana, hace cuatro años. Dos de ellas se encuentran en Santa Fe, más precisamente en las localidades de Reconquista y Tacural, y una en Entre Ríos, en la zona de Herrera.
Desde el vecino país podría haber ingresado esta enfermedad neurodegenerativa, también conocida como tembladera o prurigo lumbar, que ataca a ciertos rumiantes.
Debido a esta detección, Argentina perdió el estatus sanitario de país libre de Scrapie, lo que genera el cierre preventivo de las exportaciones. Actualmente, el Senasa, producto de esta situación, no está emitiendo certificados para exportar a distintos países, como medida preventiva mientras avanza en negociaciones con los países de destino. Un exportador de leche en polvo a Argelia anunció que no puede realizar el envío producto de esta situación.
El Senasa es el gran ausente de esta historia. Al intentar obtener precisiones sobre los brotes y el freno a las exportaciones, el organismo no dio respuestas claras. No reconoce públicamente que las ventas están paradas, pero al mismo tiempo hizo circular extraoficialmente entre las cadenas exportadoras un listado con los negocios afectados.
Días atrás, un grupo de diputados nacionales, encabezados por Victoria Tolosa Paz y Guillermo Michel, denunciaron que el gobierno tiene retenidos más de 1,1 billones de pesos que deberían ser destinados al mantenimiento de las rutas nacionales. El cálculo se desprende de las erogaciones del impuesto a los combustibles y el dióxido de carbono, que alimentan un fideicomiso con fondos hasta ahora subejecutados.
A raíz de ello, la diputada bonaerense por la UCR Silvina Vaccarezza se hizo eco del reclamo para motivar acciones específicas desde la gobernación y bajó las cifras a casos concretos: si todo ese dinero se destinara a la red vial, señala, se podrían haber ejecutado obras por alrededor de 662 kilómetros de rutas.
El caso vuelve a apuntar los reflectores sobre el sustento del equilibrio fiscal y el impacto productivo y humanitario de no llevar adelante obras clave, y evoca además el recuerdo reciente de las inundaciones en plena zona núcleo. “Esto es lo mismo que ocurrió con el fondo hídrico, que estaba puesto en plazos fijos y Lecaps mientras los campos estaban bajo agua”, afirma la legisladora por la cuarta sección electoral en diálogo con Bichos de Campo.
Casi un año después, el título es similar: “El ministerio de Economía tiene congelados fondos clave para el sector productivo”. En este caso, se trata de los provenientes del impuesto a los combustibles líquidos y el dióxido de carbono, un tributo que aumentó notablemente desde 2023 pero que, aún así, no se destina en parte a donde debería.
De cara a la próxima campaña de invierno, desde el INTA insisten en que la preparación comienza mucho antes de la siembra y que el éxito productivo depende, en considerable medida, de las decisiones que se tomen en esta etapa.
En ese sentido, remarcaron que anticiparse con información precisa sobre el estado del suelo, el nivel de agua disponible y las necesidades nutricionales del cultivo permite reducir la incertidumbre y mejorar la eficiencia en el uso de los insumos.
“Llegar a la siembra con un buen diagnóstico es fundamental para tomar decisiones acertadas y minimizar riesgos. El análisis de suelo es la herramienta básica para conocer con qué recursos contamos y qué debemos corregir o ajustar”, destacó Fernando Salvagiotti, coordinador nacional del Programa de Ecofisiología y Agroecosistemas del INTA, al tiempo que subrayó que producir sin datos concretos implica asumir costos innecesarios y resignar potencial de rendimiento.
Desde el organismo apuntan que el análisis de suelo constituye el punto de partida de cualquier planificación agronómica seria.
No solo permite determinar la disponibilidad de nutrientes, sino también detectar posibles limitantes físicas o químicas que puedan afectar el desarrollo del cultivo.