La escalada del conflicto con transportistas autoconvocados en la provincia de Buenos Aires suma un nuevo capítulo. Mientras continúan los cortes y bloqueos en distintos puntos estratégicos, desde el Centro de Corredores y Agentes de la Bolsa de Cereales salieron a marcar posición con dureza.
En un comunicado de prensa, aseguran que la situación ya impacta de lleno en la operatoria comercial y compromete embarques en los puertos.
El pronunciamiento llega en un contexto de negociaciones fallidas, como ya había quedado expuesto tras la reunión convocada por el gobierno bonaerense que terminó sin acuerdo y con la actividad agroindustrial parcialmente paralizada, tal como viene ocurriendo en los últimos días.
“No estamos frente a una protesta legítima, sino ante acciones que ponen en jaque el cumplimiento de los contratos y el funcionamiento mismo de la cadena comercial agroindustrial”, afirmó Marcos Hermansson, presidente del Centro de Corredores.
Desde la entidad describieron un escenario que se agrava con el correr de las horas. Según indicaron, los bloqueos y medidas de fuerza ya afectan las operaciones de exportación en los puertos de Bahía Blanca y Necochea, además de entorpecer la circulación de camiones en rutas clave de la provincia.
En el comunicado advierten que estas acciones “lesionan la libertad de trabajo” y alteran el funcionamiento normal de toda la cadena, desde el productor hasta los puertos. En el medio quedan acopios, cooperativas, fábricas y operadores comerciales que ven cómo se acumulan problemas logísticos.
Las intensas lluvias de las últimas horas, la falta de mantenimiento en los caminos rurales de muchas regiones y la protesta nacional de transportistas de cereales conformó un cuello de botella en el desarrollo de la cosecha de maíz y girasol en la provincia de Buenos Aires. Para los productores, el problema ya no pasa exclusivamente por el agua, sino por las consecuencias del resto de los factores que los han llevado a una demora de las tareas en los campos. La cosecha de girasol presenta una demora de 7,6 puntos porcentuales frente al promedio de las últimas cinco campañas, lo que refleja el impacto del clima y las dificultades operativas.
De acuerdo con un relevamiento con productores realizado por LA NACION, en el centro-oeste bonaerense se registraron los casos más críticos: en 9 de Julio, con 360 mm concentrados en apenas 15 días, una intensidad que dejó los suelos completamente saturados. En el partido de Bolívar y su zona, las lluvias oscilaron entre 62 y 80 mm, con picos de hasta 100 mm en localidades como Pirovano; en Guaminí también se alcanzaron valores cercanos a los 100 mm; en América se reportaron unos 90 mm.
Mientras que en Azul y Tapalqué los registros fueron de 36 mm en las últimas horas, pero con acumulados que trepan hasta 125 mm en sectores del sur del primer partido. Incluso dentro de un mismo distrito, como en 9 de Julio, la variabilidad ha sido marcada: en localidades cercanas como Dudignac o French, se registraron 70 mm lo que refleja un patrón extremadamente disperso. En estas zonas, según describieron los productores, se está complicando la salida de la cosecha.
Abril se convirtió en un mes particularmente lluvioso y esta situación está trayendo severos inconvenientes a la cosecha de soja, que recién comienza a nivel nacional, pero que está paralizada en amplias zonas del área agrícola nacional, generando demoras y riesgos de pérdida de calidad.
Para dar un panorama de la situación, sirve el ejemplo de lo sucedido en los primeros 8 días de abril en la zona núcleo. Allí llovió en promedio unos 90 mm, el total de lo que tendría que llover en el mes. Esta situación se replicó en gran parte del área agrícola nacional.
Tras un intervalo de algunos días sin precipitaciones, el agua volvió a buena parte del país, con epicentro en el norte, más puntualmente en el centro y norte de Santa Fe, Santiago del Estero, Chaco y Formosa.
En el primer caso, los acumulados fueron de consideración, sobre todo en la parte más septentrional de la provincia. Por ejemplo, en Reconquista se registraron 143 mm en las últimas 24 horas, pero a pocos kilómetros de allí, en Nicanor Molinas, el pluviómetro recolectó 250 mm.
En Colonia Durán, un poco más al sur, llovieron 225 mm; en La Gallareta, 258 mm; en Gobernador Crespo, 200 mm; y la lista sigue. En sí, los departamentos de Nueve de Julio, Vera, General Obligado, San Javier, San Justo y San Cristóbal recibieron, en promedio, entre 100 y 200 mm en un día.
“Sí, es el mejor momento de la historia del girasol en Argentina”.
La frase pertenece a Juan Martín Salas Oyarzún, presidente de la Asociación Argentina de Girasol (Asagir) y resume a las claras el ánimo que reina desde hace un par de campañas en la cadena productiva y agroindustrial asociada a esta oleaginosa.
Con cosechas que van de récord en récord y precios internacionales en un altísimo nivel, el girasol vive un verdadero brillo histórico que se relucirá este jueves en Mar del Plata, cuando se realice una nueva edición del Congreso de Asagir, este año denominado “Mar de Girasol”.
Durante Expoagro, Infocampo entrevistó a Oyarzún, en un intercambio que sirve como previa de lo que se verá en el evento que tendrá lugar en el Hotel Sheraton de la Perla del Atlántico.
–Vamos a hacerla simple: ¿es el mejor momento de la historia del girasol en Argentina?
–Sí. Si no lo es, está entre los dos mejores, pero creo que es el mejor porque, en el pico productivo anterior, éramos tan importantes en la oferta mundial, que terminamos pisando nuestro propio destino. Ahora, el gran mérito de la cadena ha sido mantener el cultivo y seguir apostando a la tecnología, genética y mercados incluso durante los años más duros de retenciones, del 32% o 40%. Hoy disfrutamos de este presente porque hubo algunos que se quedaron y le metieron garra en momentos difíciles. Hoy el viento nos sopla muy favorable y las exportaciones en Argentina son un 50% más que el año pasado, lo cual es un gran logro.
El gobernador Maximiliano Pullaro, acompañado por el ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, presentó al canciller de la República Argentina, Pablo Quirno, un documento para sustentar ante la Unión Europea la revisión del estatus del biodiésel, una clasificación que actualmente limita la exportación hacia ese mercado desde el Mercosur.
Durante la reunión, realizada en la sede de la Cancillería en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, también estuvieron presentes la secretaria de Comercio Exterior de la Provincia, Georgina Losada, y el secretario de Relaciones Internacionales, Claudio Díaz.
Tras el encuentro, Puccini detalló que el gobernador “entregó al canciller un dossier que reúne datos científicos, técnicos, económicos y productivos sobre lo que implica para la provincia de Santa Fe la producción y exportación de biodiésel a la Unión Europea”; y precisó que estos datos “refutan la posición de la UE de considerar a la soja un insumo de alto riesgo”, motivo por el cual se restringieron las importaciones.
“La Cancillería estará en Bruselas la semana próxima realizando aportes técnicos, y este dossier será incorporado a esa exposición”, indicó el ministro santafesino, quien además destacó el “trabajo conjunto del Gobierno nacional y provincial, la Región Centro y los actores privados vinculados a la producción de biodiésel y al sector agropecuario”.
“Para Santa Fe, principal productora de biodiésel del país, es fundamental sostener estos mercados, no solo para este producto, sino también para la soja y sus derivados”, indicó el ministro.
El último informe del “Semáforo de Economías Regionales” elaborado por Coninagro mostró un nuevo deterioro en la situación del interior productivo. Durante febrero de 2026 se registraron 4 actividades en verde, 6 en amarillo y 9 en rojo, lo que implica una desmejora respecto del mes anterior.
El relevamiento, que analiza 19 actividades productivas, se construye a partir de tres componentes: el negocio —que evalúa la relación entre precios y costos—, el productivo —vinculado al área o stock y los niveles de producción— y el de mercado, que contempla la evolución de exportaciones, importaciones y consumo interno.
En esta última medición, una de las principales novedades fue el ingreso de una nueva actividad al grupo en crisis, lo que terminó de inclinar el semáforo hacia una mayor proporción de rojos. Este deterioro se explica, en la mayoría de los casos, por el comportamiento del componente de negocio, al tiempo que los precios que reciben los productores se mantienen estancados o crecen por debajo de la inflación y del aumento de los costos operativos.
La novedad del período fue el ingreso de una nueva actividad al grupo en crisis, lo que terminó de inclinar aún más el semáforo hacia el rojo. Allí aparecen distintas producciones con problemáticas diversas pero atravesadas por un mismo patrón, signado por dificultades para sostener márgenes positivos.
Entre las economías comprometidas se cuentan producciones como el arroz, la papa, el vino y mosto, el algodón, las hortalizas y la yerba mate, a las que se suma la mandioca, que también muestra un deterioro en sus indicadores. En estos casos, el informe da cuenta de situaciones donde la evolución de los precios no logra compensar el incremento de los costos productivos, lo que impacta de lleno en la rentabilidad.
La Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados de Brasil dio un paso que enciende las alarmas en el complejo lácteo argentino al darle luz verde al Proyecto de Ley 5738/25. Según el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), esta iniciativa busca prohibir la reconstitución de leche en polvo y otros productos lácteos de origen importado para consumo humano dentro del territorio brasileño.
La medida busca impedir que la industria utilice la leche en polvo importada como bien intermedio para la elaboración de quesos, yogures o leches fluidas, permitiendo únicamente su venta directa al consumidor final en envases fraccionados.
El proyecto, que se encuentra a la espera de ser analizado por la Comisión de Constitución, Justicia y Ciudadanía, se basa en una experiencia del estado de Paraná donde, según los impulsores de la norma, una restricción similar logró reducir las importaciones en un 50% y recuperar los precios pagados al productor brasileño.
Para Argentina, el avance de esta normativa representa un riesgo crítico. En febrero, Brasil, principal destino de los lácteos argentinos, concentró el 44,8% del volumen exportado. El impacto es aún más sensible si se considera que la leche en polvo es el producto estrella de la canasta exportadora nacional, representando el 43,2% del volumen total vendido al exterior en el mismo periodo.
El consumo de carne vacuna por habitante retrocedió en los últimos doce meses, con el cierre de marzo último, un 3,7%, a 47,3 kilos por habitante por año.
Así lo dio a conocer hoy un informe de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra). Según se desprende del reporte, a partir de los gráficos de evolución del consumo, este se mantiene como el peor registro de los últimos 20 años, como en una medición anterior.
Según los expertos, en este comportamiento influyó una menor oferta de hacienda disponible, además de la suba de los precios.
Anteayer, como informó LA NACION, en marzo pasado el precio de la carne vacuna subió un 10,6%, según un relevamiento del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva). La suba se dio en un contexto de varios días de lluvias que dificultaron la salida de hacienda de los campos para su venta y, en paralelo, productores que aprovecharon una mejora en la condición de los pastos para dejar que los animales sumen más kilos. Esto influyó en la oferta del ganado.
“En el primer trimestre del año la producción de carne vacuna fue equivalente a 700.190 toneladas res con hueso y resultó un 5,1% inferior al total producido en enero-marzo del año pasado. Puesto en términos absolutos, la cantidad ofrecida se contrajo en 37.500 toneladas res con hueso", dijo.
Vale recordar que en el país se ha registrado una merma del stock entre 2022 y 2025 que suma 3,3 millones de cabezas. Esto fue en medio de sequías e inundaciones que forzaron ventas e intervenciones en el mercado del gobierno anterior.
La antesala de una nueva campaña de cosecha gruesa en Argentina vuelve a poner en primer plano la coordinación operativa en los puertos. En este contexto, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) impulsó un espacio de trabajo conjunto con actores del comercio exterior para fortalecer la integración entre organismos públicos y operadores privados, con impacto directo en la eficiencia logística de las exportaciones.
El encuentro reunió a entidades vinculadas a la operatoria de granos en los principales nodos portuarios del país (ubicados en Santa Fe, Buenos Aires y Entre Ríos) con el objetivo de revisar procesos, detectar cuellos de botella y avanzar en una dinámica más ágil dentro de la cadena de suministro agroexportadora.
Uno de los ejes centrales del intercambio estuvo puesto en la necesidad de mejorar la articulación entre los distintos actores que intervienen en la operatoria portuaria. En particular, se analizaron los procesos asociados al control de aptitud de carga, la supervisión de buques y la gestión de requisitos sanitarios, todos factores que inciden directamente en los tiempos de permanencia y rotación de embarcaciones.
Desde el organismo se destacó la intención de mantener los estándares técnicos vinculados a la sanidad e inocuidad, pero al mismo tiempo avanzar en la identificación de instancias que generan demoras innecesarias. El objetivo es evolucionar hacia un esquema donde los controles convivan con una operatoria más dinámica, reduciendo fricciones en la logística portuaria.
El “Debate Federal” fue uno de los paneles que le dieron forma al Amcham Summit, la edición 2026 del evento empresarial anual organizado por la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham) realizado este martes en el Centro de Convenciones de la Ciudad de Buenos Aires.
Allí uno de los que participó fue el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck. Si bien postuló inicialmente la importancia de la industria del oil & and gas en la provincia, no dejó de darle cartel al promisorio desarrollo del riego en las zonas del Valle Medio y Valle Inferior.
La provincia en los últimos tiempos apuesta por el crecimiento del maíz y las pasturas, e incluso busca crear un clúster en la región para la gramínea.
Weretilneck compartió el espacio moderado por la periodista Sofía Terrile con otros pares suyos: estuvieron a su lado Alfredo Cornejo, gobernador de Mendoza, y Rogelio Frigerio, de Entre Ríos.
Todos señalaron la importancia del agro en la matriz productiva de cada territorio: Frigerio postuló la transformación de la proteína vegetal en animal por parte de los polos avícolas en Entre Ríos, pero también la conformación de otras cadenas de valor.
Cornejo, en tanto, mencionó la importancia del crecimiento de la minería y el petróleo en el sur mendocino, pero no olvidó destacar el lugar que va ganando la ganadería allí.