La carne vacuna fue el producto que más presionó sobre el bolsillo de los argentinos en 2025. A lo largo del año, el precio promedio de la carne vacuna aumentó 65,3%, casi el doble que la inflación general, que cerró en 31,5%, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). De acuerdo con el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), la suba fue incluso mayor y alcanzó el 69,8% interanual. El aumento se reflejó con fuerza en los cortes más consumidos: el asado subió 59,6% en el año, la nalga 68,4%, el cuadril 66,3%, la paleta…