Cada vez que el precio de la carne vacuna registra aumentos bruscos en los mostradores, el mercado entra en estado de alerta. No solo por el impacto directo en el bolsillo del consumidor, sino también por su efecto inmediato sobre el índice de inflación, dada la elevada ponderación que los alimentos —y particularmente la carne— tienen en la canasta básica. En noviembre, ese fenómeno volvió a hacerse sentir con fuerza. Según informó el INDEC, la inflación minorista del mes pasado alcanzó el 2,5%, el registro más alto de los últimos seis meses. Dentro de ese índice, el rubro Alimentos fue…