Hace cinco años que Myron Stine, presidente de Stine Seed Company de los Estados Unidos, no visitaba la Argentina. En la recorrida que acaba de terminar, uno de los primeros puntos que marcó fue la falta de protección efectiva de la propiedad intelectual en semillas. En un país central para la soja y el maíz, advirtió que, sin reglas claras para resguardar la innovación genética, el país corre el riesgo de quedar rezagado frente a otros mercados que ya avanzan con marcos modernos. “En el caso de la soja, es determinante”, dijo al explicar cómo ese vacío regulatorio condiciona el…