Renunció el presidente del Instituto Nacional de Semillas (Inase), Claudio Dunan, tras oficializarse la disolución del organismo, que pasará a ser una dirección nacional de Semillas, dependiente de la Secretaría de Agricultura. Su decisión se dio tras el avance del plan de reestructuración del Estado impulsado por el presidente Javier Milei y ejecutado por el ministro de Desregulación y Transformación, Federico Sturzenegger. Según confirmaron a LA NACION fuentes cercanas al ahora expresidente, Dunan se fue “por una cuestión de principios” y “sin rencores, pero con claridad”. Comunicó su salida el viernes pasado a todo el equipo y a la cartera agrícola.
Desde su entorno afirmaron que “nunca estuvo de acuerdo con el cierre del Inase” y aseguraron que defendió su continuidad hasta el último momento. Volverá al sector privado, desde donde llegó a la gestión pública. El candidato a ocuparse de lo que hacía Dunan con el exInase se llama Martín Famulari, quien días atrás fue designado en el cargo de Director de Innovación, Buenas Prácticas y Tecnología Agrícola.
En un domingo a pleno sol, con la ciudad ya en modo vacaciones de invierno, el predio de la 137ª Exposición Rural de Palermo se llenó de familias, visitantes y productores. Desde temprano, miles de personas recorrieron los pabellones, colmaron las tribunas y caminaron entre animales, stands y maquinaria. Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina, avanza por los pasillos, pero a paso lento: lo saludan, lo paran, le hablan. En estos días, es claramente el dueño de casa. “Estoy contento con la marcha de la exposición, se está viendo un gran acompañamiento del público”, dice con una sonrisa.
Tras la tradicional misa de los domingos, el dirigente rural habló en exclusiva con LA NACION. Dijo que el campo atraviesa un momento “duro” y advirtió que el nuevo escenario económico exige un cambio de mentalidad en el sector, con foco en la eficiencia y la producción. Señaló que la situación es muy ajustada, con precios bajos, y que algunos productores la van a pasar mal. Por eso, insiste en que “es el momento de terminar con los derechos de exportación”, a los que califica como un instrumento obsoleto y perjudicial, especialmente cuando los márgenes están tan comprometidos.
En la entrevista también se refirió a las expectativas que genera la visita presidencial a Palermo, el próximo sábado, defendió su vínculo con el presidente Javier Milei frente a las críticas, y opinó sobre los cambios que necesita el agro, el rol del INTA y el Senasa. También habló sobre las tensiones internas dentro de la entidad.
Al considerar los precios internacionales actuales, en el mercado mayorista argentino la urea debería superar los 600 u$s/tonelada y el fósforo los 900 u$s/tonelada, aunque los valores de ambos fertilizantes siguen más bajos debido a la debilidad de la demanda interna.
Esta semana las operaciones volvieron a ser escasas y crece la preocupación en el sector ante el advenimiento de la campaña gruesa 2025/26.
“Cabe destacar que si el mercado internacional continúa firme y no se producen bajas significativas –situación que parece improbable en el corto plazo– es esperable que los precios locales finalmente se ajusten a dichos niveles internacionales una vez que los importadores liquiden sus inventarios adquiridos a precios anteriores”, señala el último informe de la consultora IF Ingeniería en Fertilizantes.
“Además, esta semana se observó una notable disparidad en los precios ofrecidos por distintos importadores, con diferencias de hasta 30-35 u$s/tonelada entre alternativas. Esto evidencia tanto la ansiedad por concretar negocios de algunos operadores como la posición corta de inventarios de otros, según la perspectiva desde la que se analice”, añade.
Un fenómeno inusual se está registrando en Brasil, donde los valores FOB del maíz son inusualmente elevados en términos estacionales, dado que el país se encuentra recolectando la cosecha de maíz tardío. Detrás de ese fenómeno se encuentra un factor estacional y otro estructural.
“En primera instancia, aún tenemos poca oferta en Brasil. Las estimaciones oficiales hablan de 104,5 millones de toneladas, aunque estimaciones privadas llegaron a pronosticar arriba de 120 millones para la segunda cosecha de maíz, en cualquier caso, sería récord”, señala un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
Sin embargo, el avance de la cosecha va muy por detrás de años anteriores. Con solo el 42% de la superficie nacional levantada, el avance de labores está 33 puntos. por detrás del año pasado a esta altura y 10 puntos respecto al promedio del último quinquenio.
En Mato Grosso, estado que explica el 50% de la cosecha de la “safrinha”, las labores aún no alcanzan el 60% de la superficie esperada, cuando el año pasado ya estaban prácticamente finalizadas a esta altura.
“La dilatación de la llegada del maíz de segunda, el más exportado, le brinda soporte y empuja al alza las cotizaciones para los embarques en agosto”, explica el informe.
Pocos saben que al momento de cagar cargar nafta en una estación de servicio están contribuyendo con una alícuota del 5% sobre el valor del combustible que se destina al Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica. En el caso del gas natural comprimido (GNC), el aporte es del 9%.
Creado en 2001 por el entonces ministro de Economía Domingo Cavallo, lo recaudado por el instrumento fiduciario se destinó a la financiación de obras de infraestructura diseñadas para mitigar los desastres generados por la gran inundación registrada ese año en vastas regiones productivas de la provincia de Buenos Aires.
Lo que comenzó como una iniciativa para mitigar los excesos hídricos en una de las regiones agrícolas más productivas del país terminó en gran medida desvirtuándose durante el kirchnerismo, ya que, por ejemplo, buena parte de los fondos se derivaron a la construcción de represas en la provincia de Santa Cruz.
A partir de 2017 el gobierno macrista impulsó, con aportes de ese instrumento fiduciario, avances en el Plan Maestro de la Cuenca del Salado y el reacondicionamiento del Canal San Antonio-Arroyo de las Tortugas en el límite entre Córdoba y Santa Fe. Esas obras, con algunos altibajos, fueron continuadas durante la gestión de Alberto Fernández.
Pero durante la gestión de Javier Milei la “canilla” del fideicomiso fue prácticamente cerrada, lo que paralizó gran parte de las obras hídricas realizadas en la zona pampeana. Sin embargo, el flujo de ingresos del fondo jamás se detuvo.
La reducción temporal de las retenciones para los agroexportadores trajo un aluvión de dólares al mercado cambiario que equilibró la balanza. Pero al aluvión le quedan solamente un par de días. Para aprovechar las retenciones bajas que terminaron el 30 de junio, los exportadores registraron USD 4.500 millones antes de esa fecha que se están liquidando en julio, lo que fortaleció la oferta de divisas, en particular en las últimas semanas de tensión.
Pero esa liquidación tenía 15 días hábiles de plazo para hacerse con las alícuotas bajas. De lo contrario, en lugar de 26%, los exportadores de soja deben pagar el 33%. Ese plazo se cumple esta semana. Y el aluvión de dólares extra de las primeras semanas de julio se va a desplomar.
Las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) anticipan cuál será el ingreso de agrodólares para el futuro inmediato. El siguiente gráfico de la consultora Equilibra, muestra que el aluvión de más de USD 8.000 millones en junio se diluyó a menos de USD 400 millones en las primeras dos semanas de julio.
En paralelo a la suba del dólar generada en las últimas semanas tras el desarme de las LEFI, que provocó un subibaja en las tasas, el mercado cambiario se enfrenta a un problema propio: su principal proveedor de divisas se tomará un respiro porque ya lo dio todo en los últimos dos meses.
El mes de junio cerró con un importante repunte en las exportaciones de carne bovina refrigerada y congelada, que alcanzaron un volumen cercano a las 61.500 toneladas peso producto, por un valor aproximado de US$ 320,5 millones. Los datos fueron informados por el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC), que preside Mario Ravettino.
Comparado con mayo de este año, el volumen exportado creció un 12,7%, mientras que el valor total avanzó un 7,2%, marcando una mejora significativa en el desempeño mensual del sector.
En la comparación interanual, los embarques de junio 2025 se ubicaron 4,6% por encima de los registrados en el mismo mes del año anterior. Pero lo más llamativo fue el fuerte incremento del 45,7% en el valor obtenido, impulsado por una mejora de los precios internacionales respecto del año pasado.
En los primeros seis meses del año, las exportaciones de carne bovina totalizaron 312.600 toneladas peso producto, generando ingresos por US$ 1.587,9 millones. En términos de volumen, esto representó una caída del 16,4% respecto al mismo período de 2024, pero el valor creció un 11,6%, lo que refleja una mejora en los precios promedio.
De la semana de negocios en Chicago se destacaron las mejoras en los precios de los granos gruesos gracias a una muy activa participación de los fondos de inversión en procura de comprar maíz barato y a la prolongada tónica alcista del valor del aceite de soja, en función del esperado crecimiento de la demanda doméstica. El acuerdo comercial entre EE.UU. e Indonesia favoreció la mejora del trigo. No obstante, el mercado en su conjunto necesita más entendimientos de ese tipo para despejar la incertidumbre que aún domina la escena por la batalla arancelaria generada por la Administración Trump. Hubo mayoría de alzas para los precios de los granos en el mercado argentino donde, sin embargo, comienzan a generar preocupación los acuerdos comerciales que está cerrando EE.UU. con algunos compradores importantes de materias primas de la Argentina.
Luego de tres años de sequía y bajos precios, el negocio lechero muestra una recuperación de valores y una favorable relación entre el precio de la leche y de los insumos. Por ejemplo, en 2023, un litro de leche alcanzaba para comprar un kilo de maíz; a fines de 2024 la relación mejoró a 2,3 kilos de maíz y en lo que va de 2025 se pueden adquirir aproximadamente dos kilos de maíz.
Durante este año, el negocio lechero mantiene un buen resultado económico, con precios de 472,87 pesos por litro en junio según Siglea, aunque los valores vienen subiendo muy gradualmente: en mayo el valor pagado fue 467,92 pesos.
“La producción viene recuperándose y se enfrenta a un consumo interno que, luego de muchos meses de estancamiento, muestra crecimiento y llegó 195,7 litros por habitante y por año entre enero y mayo de 2025”, observa el consultor Marcos Snyder. Sin embargo, la distribución del consumo no es pareja y aparentemente está creciendo más entre los integrantes de la clase media alta y alta que en las franjas inferiores de la población. Por eso muchas industrias pequeñas de comunidades y pueblos del interior todavía no alcanzan a registrarlo.
La exportación actualmente configura el 26,1% del volumen total de leche y está operando bien porque se mantienen cotizaciones superiores a 3500 dólares por tonelada de la leche en polvo en el mercado internacional.
Basta con recorrer los pasillos del pabellón ganadero de la Exposición Rural de Palermo para entender que lo que pasa en el predio de la Sociedad Rural Argentina (SRA) es la punta del iceberg. Detrás de cada ejemplar hay genética, selección, inversión y paciencia. Años de trabajo.
La 137a. Exposición Rural de Palermo —que comenzó hoy y se hará hasta el 27 de julio— llegó con otro aire. Según criadores y asociaciones ganaderas, a diferencia de otras ediciones, el clima acompaña y el ánimo también. Los precios están firmes, la demanda tracciona y los remates arrancaron con muy buenos resultados. El mercado interno paga bien, los reproductores se valoran y la expectativa por lo que viene es alta. El momento, aseguran, es bueno y se nota.
Más de 500 expositores y 2200 animales participan en esta edición. La ganadería es protagonista con 24 razas bovinas. Hay cabañas nuevas que debutan, otras que regresan después de décadas y animales que recorrieron cientos de kilómetros para llegar. Pero no se trata solo de tradición ni de ventas. Lo que cada vez mueve más a los criadores es la búsqueda de precisión. La ganadería argentina, afirman, está dando un salto tecnológico, y en Palermo eso se nota cada vez más.
La genómica ocupa un lugar central. Los animales ya no compiten solo por lo que muestran en la pista, sino por la información que llevan adentro. Hoy la genética se selecciona con datos concretos. Ya no alcanza con que un toro luzca bien: tiene que estar medido.