El mercado ganadero transita un inicio de año atípico. Con precios firmes y condiciones climáticas que favorecen la producción de pasto, los productores optan por retener terneros en los campos, ralentizando el ritmo habitual de la zafra.
Así lo señala un informe del Rosgan, que describe un escenario con menor circulación de hacienda liviana, pero sin resignar actividad en los sistemas intensivos.
Durante abril, la salida de terneros y terneras desde los establecimientos alcanzó las 926 mil cabezas, lo que representa casi la mitad de lo registrado en el mismo mes del año pasado.
En el acumulado de los primeros cuatro meses, los traslados suman 2,973 millones de animales, cerca de un millón menos que en igual período de 2025, cuando se habían movilizado 3,958 millones.
“Si bien en términos absolutos la caída es evidente, al contrastarla con el stock informado al 31 de diciembre, la tendencia resulta aún más concluyente”, advierte el informe del Rosgan.
En efecto, sobre un stock de 14,4 millones de terneros y terneras, el movimiento registrado en lo que va del año representa apenas el 20,6%.
Desde su creación en 2017, fruto del empuje de ocho empresas del rubro, la Cámara Argentina de Bioinsumos (CABIO) mantiene vigente su misión de crear un espacio genuino que contribuya al desarrollo, la expansión, la difusión y la visibilización de este sector, que ya alcanza una facturación anual de 140 millones de dólares, y crece a una tasa que supera el 15%.
“No somos como una cámara tradicional que está enfocada en el lobby comercial. Además de lo comercial nos une la inversión en innovación y desarrollo, y ese desarrollo vinculado al sector académico. Eso viene del afán de generar normativas específicas acorde a los bioinsumos. Nos tuvimos que hacer un espacio dentro de la normativa de los agroquímicos”, señaló Jimena Sabor, titular de esa Cámara, en un encuentro con la prensa.
“Trabajamos mucho por llegar con tecnología al productor, y por combatir esta idea de que los bioinsumos son humo. Queremos darle garantías al productor, de que detrás de cada producto hay mucha tecnología y trabajo”, sostuvo a continuación.
Y a casi diez años de ese comienzo, la Cámara nuclea hoy a más de 30 firmas en todo el país, manteniendo además un trabajo coordinado con los llamados “socios honorarios”, como Universidades del interior, estaciones experimentales del INTA y también el Senasa.
Aunque el reglamento 1115 de la Unión Europea comenzará a aplicarse –si es que no se prorroga nuevamente– a partir del 30 de diciembre de 2026, los productores ganaderos deben registrarse antes de inicio de junio en la plataforma “Visec Carne”.
Así lo indicó el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), quien aseguró que esa exigencia se establece “para facilitar el análisis de sus establecimientos y sostener la participación de la ganadería argentina en los mercados internacionales más exigentes”.
“La cadena de ganados y carne vacuna argentina necesita acelerar la inscripción de productores en Visec Carne, la plataforma desarrollada para demostrar que la carne exportada cumple con las nuevas exigencias de la Unión Europea sobre productos libres de deforestación”, remarcó el Ipcva por medio de un comunicado.
El reglamento 1115 de la Unión Europea exige que el vendedor de determinados productos agroindustriales, entre los cuales se incluye la carne bovina, cuente con un sistema de trazabilidad georreferenciado para poder determinar si el bien en cuestión proviene de un campo que no ha sido deforestado luego del 31 de diciembre de 2020.
“Para que un frigorífico pueda exportar carne a la Unión Europea, deberá demostrar el recorrido de los animales y su origen productivo. Si los productores no están registrados, esa información no podrá integrarse correctamente al sistema”, explicó el Ipcva.