CHICAGO NOCTURNO (noviembre para soja; diciembre para aceite, harina, maíz y trigo, en progreso):
SUBEN US$ 0,22 la HARINA, US$ 0,09 el TRIGO Chicago y US$ 0,55 el TRIGO Kansas
BAJAN US$ 0,55 la SOJA, US$ 1,32 el ACEITE y US$ 0,49 el MAÍZ
SOJA
Con leves bajas se negocia la soja en el segmento nocturno de Chicago por una parcial toma de ganancias de los inversores, en el cierre de una semana que viene resultando positiva para los precios de la oleaginosa. Por la necesidad de reestablecer el comercio agrícola, buena parte de la atención de los operadores estará centrada por las negociaciones entre Estados Unidos y China, que hoy tienen una primera escala en Malasia, con la reunión que liderarán el secretario de Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y el viceprimer Ministro chino, He Lifeng, y que continuarían en Corea del Sur en el cierre de la próxima semana con el cónclave entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping.
MAÍZ
El maíz se cotiza con leves bajas en Chicago, en la previa de un fin de semana que resultaría propicio para el avance de la cosecha sobre el Medio Oeste, donde el clima se mantendría mayormente seco. El bajo ritmo de las ventas de los productores continúa siendo uno de los principales factores de sostén para el mercado del forrajero, al que se suma la influencia del petróleo, que hoy conserva toda la fuerte suba registrada ayer.
TRIGO
Con mayoría de alzas ligeras opera el trigo en las plazas estadounidenses, donde influyen, del lado positivo, la competitividad lograda por el grano de EE.UU. luego de oscilar en niveles de precios mínimos en cinco años, y, del lado bajista, la abundante oferta mundial del cereal, apuntalada ahora con el arranque de la cosecha en el hemisferio Sur, donde las perspectivas son propicias para Australia y la Argentina.
INDICADORES
|
Petróleo WTI +0,60% |
Índice Dólar +0,08% |
Euro/Dólar -0,03% |
Dow J. Futuros +0,15% |
|
Nikkei +1,39% |
EURO Stoxx 50 -0,24% |
DAX (Alemania) -0,14% |
FTSE (Inglaterra) -0,08% |
Granar Research
VER MÁS
PANORAMA AGRÍCOLA SEMANAL, con el análisis de lo que pasó en los mercados durante la semana pasada
INFORMES DEL USDA, con los reportes oficiales del organismo estadounidense
ESTADO DE LOS CULTIVOS EN EE.UU., con el relevamiento del USDA sobre siembras, condición y cosecha
NOTICIAS DEL DÍA, con una selección de artículos periodísticos sobre el sector agropecuario y sobre la agroindustria
GRANAR EN X, sumate, para mantenerte informado sobre lo que pasa en los mercados
El campo nos critica porque no bajamos a cero las retenciones para siempre. ¿Tiene razón? Sí”.
La frase autocrítica pertenece al ministro de Economía, Luis Caputo, y leída fuera de contexto podría inducir a pensar que el Gobierno se apresta a realizar algún anuncio concreto sobre la esperada reducción o eliminación de los derechos de exportación.
Sin embargo, Caputo rápido de reflejos, pidió “poner las cosas en contexto”, con un mensaje hacia estas posturas fuertemente críticas del agro.
“Hace 20 meses tenían que vender con un dólar a 350 cuando el real valía 1100, y con retenciones 25% más altas. Es verdad que hay que eliminarlas, pero pongamos en contexto que hoy están mejor que hace 20 meses”, enfatizó.
Para el funcionario, en ese sentido, se aplica la metáfora de si mirar el vaso lleno o el vacío: “Pueden seguir pensando que van perdiendo, o también que estamos dando vuelta el partido y decir: ‘banquemos que no estamos tan mal’”.
La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) publicó un informe en el cual se muestra que el margen neto proyectado del cultivo de soja de primera 2025/2026 de un planteo tecnológico estándar en la zona núcleo pampeana es de 385 dólares por hectárea en campo propio y de -40 dólares por hectárea en campo arrendado.
Se trata de una manera inadecuada de reflejar los márgenes proyectados porque las normas contables de cualquier actividad económica indican que resulta indispensable considerar todos los costos al momento de calcular la rentabilidad.
Eso, que es una obviedad en el resto de los rubros económicos, en el agro sigue siendo –aunque parezca mentira– una cuenta pendiente que se refleja en la estimación de márgenes “con y sin arrendamiento”.
Aun en los casos de empresas agrícolas con tierra propia, los márgenes deben ser estimados y consolidados considerando el costo de oportunidad de la tierra, pues, sencillamente, si el margen por obtener al producir es inferior al generado por el arrendamiento, entonces la decisión más racional sería alquilar el establecimiento en lugar de ponerlo en producción.
Es difícil decir si se trata realmente de una buena noticia. Según datos de la Secretaría de Comercio Exterior (Secex), analizados por el Centro de Estudios Avanzados en Economía Aplicada/Esalq-USP (Cepea), en Brasil el precio promedio del trigo importado –básicamente desde la Argentina- alcanzó durante el mes de septiembre último su nivel más bajo desde noviembre de 2020. La tonelada del grano cotizó a USD 230.00, al tiempo que el precio promedio del trigo nacional en Rio Grande do Sul fue de USD 235.00, lo que demuestra la mayor competitividad del trigo importado en comparación con el cereal del socio del Mercosur.
De acuerdo con Cepea, Brasil importó 568.980 toneladas de trigo en septiembre, totalizando 5,249 millones de toneladas en el año, el mayor volumen para el período desde 2007. Con una fuerte competencia externa, los investigadores señalan que las negociaciones en el mercado doméstico siguen siendo lentas y los precios continúan sometidos a una importante presión. Las perspectivas reclaman cautela por parte de los productores brasileños, y se considera que los bajos precios del cereal extranjero, sumada a la apreciación del tipo de cambio y el avance de la cosecha en el sur, probablemente mantendrá los márgenes ajustados para el agricultor local.
Puede verse como una cuestión de competitividad del trigo argentino, pero también como resultado de precios que han caído lo suficiente como para no entusiasmar al productor local. No sorprende que avanzado octubre, la Bolsa de Cereales de Rosario advirtiera que se hallaban comprometidas 4,7 millones de toneladas de trigo, de las cuales solo 2,6 millones tenían precio firme.
En los próximos días, la Casa Blanca anunciará oficialmente, según pudo saber LA NACION, un acuerdo bilateral con la Argentina que marcará un antes y un después para la cadena cárnica nacional. El entendimiento comercial prevé ampliar a 80.000 toneladas el cupo anual de importaciones de carne vacuna argentina hacia Estados Unidos, lo que representa 60.000 toneladas adicionales y un ingreso extra estimado de US$300 millones en divisas para el país. El cupo sería con un 10% de arancel, similar a lo que hoy se abona para las actuales 20.000 toneladas.
El año pasado, entre lo vendido por cuota de 20.000 toneladas y por fuera de ella el país le exportó a EE.UU. 33.697,8 toneladas peso producto por US$188,43 millones.
La noticia fue recibida con entusiasmo, aunque también con prudencia. No solo implica un salto cuantitativo en los envíos, sino también un paso hacia la consolidación de la Argentina dentro de un mercado premium internacional, caracterizado por altos estándares sanitarios, exigencias técnicas y compradores de alto poder adquisitivo.
Según averiguó LA NACION, el acuerdo ya está firmado y solo resta que la administración de Donald Trump lo oficialice para luego ser refrendado por el gobierno argentino.
La reciente decisión del Gobierno de eliminar transitoriamente el 5% de derechos de exportación para la carne vacuna generó una oportunidad para mejorar la competitividad del sector.
Recordemos la escena: para conseguir divisas urgentes y calmar el dólar hasta las elecciones, el gobierno eliminó un lunes todas las retenciones a los granos, un beneficio que duró solo 48 horas y que fue aprovechado sobre todo por las grandes cerealeras. Pero al día siguiente, el Poder Ejecutivo se avivó que había dejado afuera a las carnes, y estableció el mismo beneficio (la retención 0%) para las exportaciones de carnes.
En este caso, como no había tope, la medida tiene vigencia hasta el 31 de octubre próximo.
Sin embargo, las condiciones impuestas para acceder al beneficio (en especial la exigencia de liquidar las divisas dentro de los tres días de autorizado el embarque) convirtieron esa ventaja en un desafío logístico y financiero que solo algunas empresas pudieron sortear. Es que los frigoríficos están lejos de tener las espaldas de las grandes agroexportadoras agrícolas, que pudieron acercar 7000 millones de dólares en pocas horas sin mayor problema.
Cuando falta una semana para que venza la suspensión temporal de las retenciones a la carne vacuna de novillo y aviar, el Gobierno no tiene intenciones de prorrogar el esquema de alícuota cero. Según confirmaron fuentes oficiales a LA NACION, “no está previsto” extender el beneficio que rige hasta el 31 de octubre, por lo que desde noviembre volverán las alícuotas originales: 5%. Para recordar, en tanto, la carne de vaca seguirá sin pagar derechos de exportación.
En el sector advirtieron que la decisión llega en un momento inoportuno, ya que el regreso del tributo implicará un nuevo costo para la cadena exportadora y podría frenar el impulso que había comenzado a mostrar el negocio en los últimos meses. Dirigentes y analistas coincidieron en que mantener el esquema de retenciones cero sería una señal de confianza y previsibilidad, especialmente ahora que se abren nuevas oportunidades de exportación con la ampliación de la cuota a Estados Unidos. Remarcaron que el costo fiscal para el Estado es bajo, con alrededor de US$150 millones al año en carne vacuna, frente al impacto positivo que la medida tiene sobre la actividad.
La medida había sido dispuesta a fines de septiembre mediante el decreto 685/2025, como parte de un paquete de alivio impositivo al agro que incluyó la eliminación temporal de las retenciones a los granos.
La Secretaría de Agricultura emitió un informe (por fortuna algo más completo que el que había presentado para con el consumo de carnes) destacando el buen desempeño exportador de las diferentes cadenas frutícolas en lo que va del año. Con datos acumulados hasta agosto, se resumió que “las exportaciones de frutas crecieron 18% en volumen y 12% en valor”.
En total se exportaron en los primeros ocho meses del año 818.705 toneladas de frutas por un monto de 856 millones de dólares, de acuerdo a los datos del INDEC.
“En el caso de frutas de pepita, la campaña 2025 registró una producción de 1,18 millones de toneladas, superando en 9% a la producción del año anterior”, celebró el organismo, dando cuenta de que “las peras fueron las protagonistas indiscutidas de la temporada, con el 56% del total de la producción del complejo (661.290 toneladas)”.
De ese total, se exportaron 290.115 toneladas fundamentalmente a Brasil, Estados Unidos, Rusia y Europa. Los ingresos que dejó esa fruta treparon entonces a los 236 millones de dólares.
En el caso de la manzana, la producción alcanzó 526.380 toneladas, representando un repunte del 15% frente a la temporada pasada. La exportación fue de 64.915 toneladas, por 52 millones de dólares con destino a Brasil, Paraguay, Rusia, Bolivia y Países Bajos, entre otros.
La provincia de Corrientes, una de las regiones ganaderas más importantes del país, atraviesa días de tensión por la creciente ola de abigeato que golpea a los productores del interior.
En las últimas semanas se multiplicaron los casos de robo de animales, faenas clandestinas y hechos de violencia rural, lo que llevó al Foro de Seguridad Rural Argentino a emitir un duro comunicado en el que advierte que la situación está “llevando a los productores al límite”.
Según el documento difundido el 22 de octubre, los departamentos ubicados sobre la costa del río Uruguay —Bonpland, Paso de los Libres, Yapeyú, Alvear, La Cruz, Santo Tomé y Virasoro— concentran los casos más graves.
“El avance del abigeato está disminuyendo la capacidad productiva y empujando a muchos a abandonar sus tierras”, señala el texto, que responsabiliza a las autoridades por la falta de respuestas y por la ausencia de fiscalías rurales en varios distritos.
“El problema es que los damnificados ya no confían en la Justicia. En vez de protegerlos, terminan siendo víctimas nuevamente del sistema”, advierte el Foro, que reclama un “cambio de rumbo urgente” para garantizar la seguridad y el bienestar de quienes sostienen la economía provincial.
La industria pesquera comenzó una ofensiva comercial para conquistar el mercado de Brasil, un gigante regional que, paradójicamente, compra volúmenes muy bajos de productos marítimos nacionales. La iniciativa se inició con la participación de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (Capip) en la “Seafood Show Latin America 2025” en San Pablo, donde el sector busca aprovechar una coyuntura geopolítica favorable para profundizar lazos y posicionar sus productos en un mercado dominado por la acuicultura.
De acuerdo con empresarios del sector, el “potencial” que tiene la Argentina “es enorme” precisamente porque el punto de partida es muy bajo. El año pasado, la Argentina exportó a Brasil 26.472 toneladas de productos pesqueros, de las cuales 21.813 toneladas fueron merluza hubbsi. Productos estrella como el langostino y el calamar sumaron volúmenes casi marginales de 1234 y 541 toneladas, respectivamente.
“No le exportamos mucho a Brasil y creemos que hay un gran potencial para desarrollar”, subrayó Agustín de la Fuente, presidente de Capip. De acuerdo con el empresario, la clave de la estrategia argentina es la diferenciación: Brasil es una potencia en la producción de acuicultura. Inunda su mercado con tilapia y camarón de cultivo. En tanto que los productos argentinos, como la merluza y el “langostino austral salvaje”, ofrecen características distintas que el consumidor brasileño debe aprender a valorar.