La situación que vive Lácteos Verónica es cada vez más compleja: por un lado, la empresa, propiedad de la familia Espiñeira, se presentó en concurso de acreedores con una deuda que roza los $16.000 millones, pero, al mismo tiempo, una de sus tres plantas comenzó con un proceso de reactivación con trabajos a fasón. Se trata de la fábrica de la localidad de Suardi, cuyo plantel ronda los 90 empleados. Su reactivación “parcial y transitoria” fue anunciada semanas atrás por la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera (Atilra), pero recién en los últimos días, comenzaron los trabajos de prueba.…