CHICAGO NOCTURNO (julio para soja, aceite, harina, maíz y trigo, en progreso):
SUBEN US$ 3,49 la SOJA, US$ 12,57 el ACEITE, US$ 1,98 la HARINA, US$ 1,87 el MAÍZ y US$ 1,38 el TRIGO Chicago
BAJA US$ 0,37 el TRIGO Kansas
SOJA
Repunta el valor de la soja en el segmento nocturno de Chicago, tras las bajas de las ruedas precedentes, apuntalado por las nuevas alzas del aceite, que sigue reaccionando al aumento de la demanda doméstica desde la industria del biodiésel. La perspectiva de, al menos, una semana por delante casi sin lluvias sobre el cinturón sojero/maicero comienza a preocupar a los operadores ante la chance de que esto eleve el déficit hídrico, cuando la siembra 2026/2027 ya encaró el tramo final.
MAÍZ
Sube el maíz en Chicago por compras de ocasión de los inversores luego de las bajas de las dos jornadas precedentes. Influyen en el repunte la falta de precipitaciones que se augura sobre el Medio Oeste para los próximos siete días, que acentuará el déficit de humedad en el cierre de la etapa de siembra. Las lluvias que sí se prevén para el Centro de las Grandes Planicies no alcanzarían para revertir el grave cuadro de sequía que afecta cerca del 90% del territorio de Nebraska, el tercer Estado con mayor intención de siembra de maíz.
TRIGO
El trigo opera con mayoría de alzas en el mercado estadounidense, luego de caer en las cinco jornadas precedentes. Las mejoras responden, en parte, a coberturas de los inversores que vinieron liquidando contratos y a la ola de calor que está afectando los cultivos en Europa. Pese al mal estado de los trigos de invierno en Estados Unidos, el comienzo de la cosecha en el Sudeste del país está limitando las chances de repunte en el mercado de Kansas.
INDICADORES
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Petróleo WTI +2,73% |
Índice Dólar +0,18% |
Euro/Dólar -0,15% |
Dow J. Futuros -0,21% |
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Nikkei -0,53% |
EURO Stoxx 50 -0,45% |
DAX (Alemania) -0,65% |
FTSE (Inglaterra) -1,14% |
Granar Research
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El cronograma de rebaja de las retenciones anunciado por el Gobierno la semana pasada “suma” y “colabora” para que los productores sientan que hay un “buen ambiente” para el maíz en el próximo ciclo productivo, cuya siembra se iniciará en septiembre.
Así lo señaló Maximiliano Cueto, líder de Producto para Maíz y Protección de Cultivos Bayer Cono Sur, en el marco de una charla con la prensa en el Congreso Maizar 2026 en el Goldencenter. También señaló que la compañía sigue la evolución de lo que ocurre con la propiedad intelectual en la Argentina, como la iniciativa UPOV-91, un tratado internacional al cual el Gobierno se comprometió a adherir por el acuerdo comercial con los Estados Unidos. No descartó un regreso al negocio de las semillas de soja si cambia el marco normativo y se dan las condiciones para invertir.
En el último ciclo agrícola, según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el maíz cubrió 10,2 millones de hectáreas, entre grano comercial y para forraje, y arrojó una producción récord de 68 millones de toneladas.
Para la Secretaría de Agricultura, en tanto, el cereal quedó en un escalón todavía más arriba: 70 millones de toneladas. Precisamente, la semana pasada el Gobierno anunció una baja de las retenciones a la cebada y el trigo desde junio y un cronograma con una disminución gradual desde enero próximo para la soja, el maíz, el girasol y el sorgo. En el caso del maíz, que hoy tributa un 8,5% de retenciones, tendrá una alícuota del 8,25% entre enero y marzo de 2027. Luego será de 8% entre abril y junio, 7,75% entre julio y septiembre y 7,50% entre octubre y diciembre de 2027. Después, ya sobre 2028, se empezará con el 7% para cerrar el año en 5,50%.
Hubo una vez en la Argentina varios proyectos de ley que establecían algún tipo de estímulo para el uso de fertilizantes, y que hubieran permitido desgravar ese costo del Impuesto a las Ganancias. Pero no prosperaron nunca, como casi todas las iniciativas que en la Argentina tienen costo fiscal. No vaya a ser que los políticos de turno resignen recaudación en aras de poder recomponer la alarmante pérdida de nutrientes de los suelos agrícolas del país.
Enfrente nomás, en Brasil, las discusiones suelen ser mucho más serias y todavía tienen como un eje conductor conseguir el “bien común”, algo que aquí hemos olvidado desde hace rato.
Por eso no es de extrañar que la Cámara de Diputados de ese país haya aprobado este miércoles casi como un trámite el Proyecto de Ley 699/2023, que creará un Programa de Desarrollo de la Industria de Fertilizantes (Profert). La iniciativa tenía todos los consensos posibles. El sector agrícola la ha apoyado a pleno y coordinó su aprobación a través del Frente Parlamentario Agrario (FPA). Pero la ley también había sido consensuada previamente con el gobierno de Lula Da Silva.
“El sector agrícola considera que esta propuesta es estratégica para reducir la dependencia de Brasil de los insumos importados, expandir la producción nacional y fortalecer la seguridad alimentaria del país”, indicó un informe de la Bancada Ruralista que dio la buena noticia.
Sucede que Brasil importa cerca del 85% de los fertilizantes que utiliza en su agricultura. En 2023, año en que comenzó a discutirse este proyecto, se compraron del exterior 41 millones de tonelada de los diferentes fertilizantes, siendo ese país uno de los mayores importadores mundiales de estos insumos. El año pasado, rozó compras por 50 millones de toneladas. Por eso existe una elevada dependencia externa que “incrementa la exposición de la producción brasileña a riesgos geopolíticos, fluctuaciones de precios internacionales y dificultades logísticas”.
El Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) y la Federación Aceitera y Desmotadora (FTCIODyARA) definieron ayer realizar un paro por tiempo indeterminado en todo el país ante el fracaso de las negociaciones paritarias. El sector empresarial asegura que el pedido del gremio es “desorbitante” y que el conflicto ya no es salarial, sino que político. Casi de inmediato, el Ministerio de Capital Humano dictó la conciliación obligatoria por lo que el conflicto vuelve a la mesa de negociaciones sin medidas de fuerza.
La Secretaría de Trabajo (bajo la órbita del Ministerio de Capital Humano) dictó la conciliación obligatoria este miércoles 27 de mayo, logrando que los gremios levanten el paro nacional por tiempo indeterminado que comenzó al mediodía.
La medida de la Dirección Nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo se dictó bajo el marco de la Ley 14.786. El período de conciliación obligatoria rige por un término de 15 días a partir de las 15:00 de hoy.
En el mismo, se ordenó a las partes volver al estado previo al inicio de las medidas de fuerza. Esto implica que los sindicatos aceiteros (la Federación Aceitera y el SOEA San Lorenzo) deben deponer el paro y prestar tareas de manera “normal y habitual”, mientras que las empresas del sector tienen prohibido tomar cualquier tipo de represalia laboral.
Además, la cartera laboral fijó una primera audiencia virtual para el próximo viernes 29 de mayo a las 11:00 horas, con el objetivo de destrabar la negociación paritaria.
Granja Tres Arroyos, la empresa que supo ser la mayor avícola de la Argentina, cerró por tiempo indeterminado su planta La China en Concepción del Uruguay, Entre Ríos. La decisión, que sorprendió a los trabajadores, dejó en riesgo unos 950 empleos en un contexto de crisis financiera, recortes operativos y una fuerte caída en la faena diaria, que pasó de 700.000 a 200.000 pollos.
El cierre fue comunicado formalmente, aunque no dio precisiones sobre el futuro de los empleados. En tal sentido, la firma anunció que resolvió “cerrar por tiempo indeterminado su planta de Concepción del Uruguay debido a los constantes conflictos gremiales que paralizaron sus operaciones generando un quiebre en la cadena de producción avícola de la región”.
“En la planta de Concepción del Uruguay se registraron en los últimos meses medidas sindicales inflexibles y desproporcionadas que afectaron la previsibilidad operativa, con trabajadores en constante paro, trabajo a desgano y un altísimo nivel de ausentismo, lo que comenzó a generar un conflicto en toda la cadena productiva”, rezó el documento difundido.
Y agregaron: “Además, se reportaron actitudes violentas y bloqueo por parte de algunos responsables sindicales hacia los trabajadores que manifestaban su voluntad de trabajar para sostener el funcionamiento de la planta y preservar sus fuentes de trabajo. Luego de agotar todas las instancias posibles de diálogo y ante la imposibilidad de garantizar condiciones mínimas de seguridad para operar, la compañía se vio forzada a tomar la difícil decisión de cerrar la planta por tiempo indeterminado, a la espera de encontrar canales de entendimiento que le permitan continuar con sus operaciones en el futuro”.
Faltan apenas días para que Agroactiva, otra de las grandes ferias del campo argentino, abra sus puertas en Armstrong (Santa Fe) y se transforme en epicentro y vidriera de la maquinaria agrícola y la tecnología para el sector a nivel nacional.
En ese contexto, desde una de las entidades más importantes del rubro de la maquinaria salieron a demostrar que tienen mucha fe en que esta muestra confirme la curva ascendente que comenzó durante la otra gran exposición del agro argentino, realizada en marzo: Expoagro.
“Esperamos que Agroactiva sea el segundo tiempo de un buen partido que estamos jugando este año”, señaló la Asociación de Fábricas Argentinas de Tractores y otros Equipamientos Agrícolas e Industriales (AFAT), que formuló estas declaraciones optimistas en un comunicado en el que también dio a conocer su renovación de autoridades, con la asunción de Carlos Palmieri, representante de la firma Jacto, como nuevo presidente.
AFAT repasó los últimos datos difundidos por la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA) que confirman un escenario de recuperación de la actividad durante 2026.
En este marco, AFAT destacó el papel clave de Expoagro como dinamizador del mercado. “La última edición evidenció un renovado interés por la inversión, impulsado principalmente por la disponibilidad de líneas de financiamiento competitivas, tanto desde la banca pública como privada, que resultan determinantes para la concreción de operaciones y la renovación del parque de maquinaria”, señaló la Asociación.
Y añadió: “Esto se evidencia especialmente en el segmento de cosechadoras, que son los equipos de mayor valor”.
Durante décadas, la Argentina fue un ejemplo de crecimiento sostenido en los rendimientos de maíz. Sin embargo, esa tendencia se frenó hace más de unos diez años. Desde 2011, el rendimiento promedio nacional permanece estancado en torno a los 7.000 kilos por hectárea, pese a los avances tecnológicos y al progreso genético de los híbridos.
La pregunta que sobrevoló el Congreso de Maizar 2026 fue inevitable: ¿por qué el maíz dejó de crecer y cuánto margen queda para seguir aumentando los rindes?
Para el investigador de INTA Balcarce, Fernando Aramburu Merlos, todavía existe un amplio espacio para mejorar. El especialista integra además la red internacional del Atlas Global de Rendimientos Potenciales y Brechas de Rendimiento, una iniciativa que releva información en más de 80 países y distintos cultivos a través de la plataforma Yield Gap Atlas.
“En casi todo el país el rendimiento promedio está entre el 40 y el 60% del potencial”, explicó Aramburu. Es decir, el productor argentino promedio todavía se encuentra lejos del denominado “rendimiento alcanzable”.
El investigador aclaró que el rendimiento potencial no representa una meta económica realista, porque supone cultivos sin limitaciones nutricionales, sin malezas, plagas ni enfermedades y con disponibilidad óptima de agua. “No sería rentable poner tantos nutrientes como para que no haya ninguna limitación”, señaló. Aun así, remarcó que alcanzar el 80% del potencial es considerado un muy buen resultado productivo.
Argentina tiene un mercado potencial importante en la Unión Europea en lo que respecta a maíz, pero no puede ingresar al mismo por restricciones de orden sanitario, ya que los límites máximos de residuos de principios activos en la UE-27 son mucho más estrictos que los presentes en la Argentina.
Algunos productos, como Gamma/Lambda Cialotrina y el Pirimifos Metil, tienen límites de tolerancia de residuos muy bajos en la UE-27, lo que en los hechos hace inviable la exportación de maíz argentino hacia ese destino.
“Se trata de productos permitidos en la Argentina, pero si queremos exportar a la Unión Europea, hay que dejarlos de usar y buscar otras alternativas”, indicó María Marta Rebizo, gerente de Asuntos Económicos y Comerciales de Ciara-CEC, durante una charla ofrecida en el evento Maizar 2026 que se está realizando en la ciudad de Buenos Aires.
“Sabemos que el tema es controvertido: podemos no estar de acuerdo con lo que hace la Unión Europea, pero si queremos exportar a ese destino, hay que tomar medidas, sin que eso implique dejar de presentar quejas en todas las instancias internacionales posibles”, apuntó.
Si bien en enero de 2025 el Senasa prohibió el uso malatión o mercaptotión en la poscosecha de maíz, el insecticida sigue siendo detectado en partidas del cereal, lo que representa un riesgo para envíos realizados a mercados latinoamericanos y asiáticos.
El acuerdo Mercosur-Unión Europea tuvo su capítulo de discusión en el Congreso Maízar 2026, en donde se dejaron entrever las diferentes posiciones e intereses de sus protagonistas. Rescataron las ventajas y los beneficios que el tratado trae a los países del bloque sudamericano en materia de exportaciones, inversiones y posicionamiento internacional, pero también pusieron de manifiesto las diferencias que aún existen entre ambas organizaciones.
En el panel “Mercosur-UE: un acuerdo estratégico en un contexto global con grandes desafíos” disertaron el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Fernando Brun; el embajador de la UE en Argentina, Erik Høeg; y el presidente de la Cámara de la Industria Aceitera y del Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC), Gustavo Idígoras.
Los disertantes coincidieron en los beneficios económicos que el acuerdo trae para ambos bloques, la previsibilidad para el sector privado y la posibilidad de realizar nuevas negociaciones en el marco del entendimiento, sobre todo con temas que aún no están resueltos, como las normativas medioambientales de la UE, que podrían implicar complicaciones a las exportaciones argentinas hacia dicho destino.
Con el acuerdo vigente de manera provisional desde el 1° de mayo, Brun destacó que “esta aplicación nos permite liberarnos y limpiar el ambiente de nubes y fantasmas” y aseguró que desde el Gobierno está el “compromiso y la responsabilidad de empezar a hablar con la UE. Por eso tuvimos una primera misión de aplicación temprana, al que fuimos junto al sector privado”. Allí se discutió sobre el acceso del biodiésel argentino al bloque europeo, lo que tiene que ver respecto a la reglamentación sobre antideforestación y las salvaguardias que podrían aplicarse en el marco del acuerdo.
Lo usual es que los productores y los dirigentes rurales le hagan pedidos y reclamos al Gobierno nacional.
Pero en la apertura del Congreso Maizar fue al revés: fue el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Sergio Iraeta, el que hizo público una suerte de enojo ante su sensación de que en el sector no se están valorando los diferentes logros y políticas favorables que se deciden desde la Casa Rosada.
Todo comenzó cuando afirmó que “para poder llegar al todo”, en referencia a un escenario ideal por ejemplo de producción sin retenciones, “tenés que empezar por algo y muchos algos hemos estado haciendo estos dos años desde el Gobierno”.
A esa frase siguió un tenso e incómodo silencio de un par de segundos en los que Iraeta se quedó mirando a la audiencia sin encontrar la respuesta que esperaba: aplausos.
De alguna manera molesto por la situación, Iraeta no bajó la guardia y elevó la apuesta: “No dije la frase esperando aplausos, pero me sorprende que no los haya”, disparó.
Allí pronunció su primer párrafo con tono a reclamo: “Si no le ponemos un poco de ‘flow’ (sic), un poco de onda a la República Argentina y a lo que estamos haciendo, no vamos a salir nunca del pantano”.
Más significativo aún fue después cuando, desde el escenario, miró a un colaborador y le dijo: “Empezá a aplaudir, así alguien aplaude”.
Para Iraeta, hay una cuestión “pura y exclusivamente actitudinal” para lograr el repunte que todos esperan del agro, y pidió en ese sentido no olvidar lo que era producir con los anteriores gobiernos del kirhnerismo.