La compra de un toro implica bastante más que pagar por el reproductor. Hay que mantenerlo durante todo el año, reservarle un potrero, alimentarlo, atenderlo sanitariamente y afrontar los riesgos de que se enferme, se lastime o muera. Sobre esa cuenta se apoya Rent a Bull, una empresa que desde 1995 se dedica al alquiler de toros y que actualmente trabaja con unos 1.000 reproductores por campaña. “Nosotros fundamos la empresa en el año 95, es decir que el año pasado cumplimos 30 años prestando este servicio de alquiler de reproductores bovinos”, contó su socio fundador y presidente, Alejandro Rodríguez,…