A poco más de 100 años de su arribo al país, procedente desde Brasil, el búfalo está construyendo su propio trampolín para dar el salto. Si bien su crecimiento, por ahora, no hace mucho ruido, lo importante es que avanza. En campos donde el vacuno pierde eficiencia, en sistemas productivos que buscan alternativas y en consumidores que empiezan a mirar precio y calidad, la carne de búfalo comienza a abrirse camino en Argentina y, de manera incipiente, también en Córdoba. Lo que durante años fue un producto marginal –muchas veces comercializado sin diferenciación– hoy empieza a consolidarse como una opción…