La historia de la agricultura es, en buena medida, la historia de una lucha permanente contra tres enemigos: las malezas, los insectos y las enfermedades. Desde que el hombre dejó de ser cazador-recolector y comenzó a cultivar la tierra, descubrió que no estaba solo en el banquete. Miles de especies competían por los mismos recursos, dispuestas a quedarse con el fruto de su trabajo. Durante siglos, la única herramienta disponible fue la fuerza humana. Arrancar malezas a mano, espantar insectos o resignarse ante epidemias devastadoras formaban parte de la rutina agrícola. Las pérdidas eran enormes. Se estima que, aun hoy,…