La campaña de cultivos de invierno arrancará en la Argentina con un escenario climático mucho más favorable que el de años anteriores. Las lluvias del otoño permitieron recomponer los perfiles de humedad en gran parte de la región agrícola y, además, en las últimas semanas el precio internacional del trigo mostró una recuperación que devolvió cierto optimismo al mercado. Sin embargo, ese contexto positivo no alcanza para revertir la cautela de productores y asesores, que anticipan una campaña marcada por márgenes ajustados, altos costos de fertilización y escasos incentivos comerciales para producir calidad.
Durante el congreso “A Todo Trigo”, realizado esta semana en Mar del Plata, Clarín rural aprovechó para conversar con productores y asesores bonaerenses y medirle la temperatura a la campaña. Tras los primeros sondeos, quedó claro que el cereal seguirá ocupando un rol clave en las rotaciones agrícolas, aunque difícilmente logre expandir el área sembrada como se esperaba meses atrás.
De hecho, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) presentó durante el evento su primera estimación para la campaña 2026/27 y proyectó una caída del 3% en el área sembrada de trigo, que se ubicaría en 6,5 millones de hectáreas. La producción, en tanto, después del récord histórico de 28 millones de toneladas obtenidas en la última campaña, retrocedería un 23,4%, hasta los 21,3 millones de toneladas.
En cebada, la entidad estimó una leve expansión de superficie hasta los 1,35 millones de hectáreas, aunque la producción también caería, un 2,8%, hasta los 5,25 millones de toneladas. De esta manera, el área total sembrada con cereales de invierno se ubicaría en 7,85 millones de hectáreas, con una producción conjunta estimada en 26,55 millones de toneladas.
En el sudeste bonaerense, una de las principales regiones trigueras del país, el asesor agronómico Jesús Petroantonio describió con crudeza el escenario económico que enfrentan los productores. “La planilla de Excel va a dominar el año”, resumió.
Arranca la siembra de trigo, el cultivo más importante de la temporada, y los márgenes de rentabilidad para los productores, que sacan cuentas profesionalmente, son muy estrechos. Desde semanas atrás, distintos referentes del agro fundamentaron públicamente la oportunidad que se presenta para otra gran cosecha del cereal, que sin embargo se proyecta menguada por la presión de las ecuaciones entre los insumos –los fertilizantes duplicaron su valor-, el precio internacional del grano y la carga fiscal de las retenciones.
En el seno del Gobierno se analizó una baja de retenciones, efectivamente, pero, finalmente el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, se presentó en el encuentro nacional A Todo Trigo y contestó los fundamentos del bolsillo con el corazón (ver "Estamos haciendo lo que podemos"). Fue la versión libertaria de la célebre frase del ministro de Economía de Alfonsín, Juan Carlos Pugliese, que tras una reunión con empresarios dijo: “Les hablé con el corazón y me contestaron con el bolsillo”.
Como reconoció el anfitrión del evento, Fernando Rivara, presidente de la Federación de Acopiadores, en el campo se toma nota de la baja parcial de los derechos de exportación efectuada y otras mejoras macroeconómicas del Gobierno, pero “el robo de las retenciones” –dixit Javiel Milei- adquiere una vigencia álgida en este contexto.
Así lo expresaron especialistas agronómicos y de mercados en las conclusiones de A Todo Trigo. En el panel final, Enrique Erize (Nóvitas), Gustavo López (Agritrend), Jorge González Montaner (consultor) y Daniel Miralles (FAUBA-Conicet), moderados por Raúl Dente (Acopiadores), coincidieron que “el trigo argentino enfrenta un escenario de enorme potencial, pero condicionado por la falta de previsibilidad".
Durante el debate, los especialistas coincidieron en que el productor vuelve a tomar decisiones en medio de reglas inciertas. “No se puede esperar a la cosecha para saber cuáles serán las condiciones del negocio”, planteó Miralles, quien advirtió sobre la dificultad de planificar inversiones cuando las señales llegan tarde o son ambiguas.
La Expo Angus de Otoño 2026 volverá a posicionarse como uno de los grandes encuentros del año para la ganadería argentina en el predio de la Sociedad Rural de Palermo, con una agenda que incluirá remates, juras, capacitaciones y actividades para productores, criadores y familias vinculadas al sector.
La exposición ocupará el Pabellón Azul y la Pista Central del predio ferial y reunirá a cabañeros, consignatarios, empresas, productores y referentes de toda la cadena ganadera en una semana que combinará negocios, genética, capacitación y tradición.
La muestra abrirá oficialmente al público del 19 al 22 de mayo, aunque las primeras actividades comenzarán el lunes 18 con remates y propuestas especiales como “El Camino de los Campeones”.
Según datos de la organización, ya hay más de 1.050 reproductores preinscriptos entre Puros de Pedigree y Puros Controlados, lo que representa un crecimiento del 30% respecto de la edición anterior.
“Esta muestra es como las PASO de Palermo. Al ser menos días y tener un costo más bajo, se animan a venir muchas cabañas de diferentes regiones que a Palermo no siempre llegan. También aparecen muchas cabañas nuevas que presentan animales por primera vez. Tratamos de armar un Palermo propio de Angus”, señaló Carlos Fernández, tesorero de la Asociación Argentina de Angus.
Además, participarán 130 expositores ganaderos de distintas regiones del país y más de 50 expositores comerciales.
En plena zafra, el precio y del ternero sigue firme. Si bien bajó desde los 7000 pesos que valía hace un mes, para cotizar hoy a 6500, la oferta es menor a la de años anteriores y la demanda presiona porque hay pasto en los campos y la relación maíz /carne es favorable. “En los remates se ve que la oferta estacional es menor a la de años anteriores porque los criadores disponen de buenos verdeos y pasturas, y no tienen compromisos financieros inmediatos, por lo que estiran las ventas buscando recriar los terneros todo lo posible”, observa el consignatario Juan Pedro Colombo.
Si bien la relación de compraventa es desfavorable para los invernadores, este factor es compensado por un costo de producción muy bajo en relación al precio de venta del ternero. Por otro lado, Colombo tiene evidencias de que estaría comenzando una incipiente retención de hembras en los campos, ya que, en los remates, la oferta de terneras es inferior a la de los machos.
Este comportamiento estaría reflejando la intención de muchos productores en dejar una parte del destete para reproducción apretando la tecla de reinicio y así aprovechar el ciclo de buenos precios ganaderos que vaticinan los analistas.
En mayo, en la región pampeana, los precios corrientes del ternero mestizo de buena clase de 180 kilos oscilan de 6300 a 6500 pesos con pago a los 30 y 60 días, mientras que las hembras van de 5800 a 6000. Los novillitos recriados hasta 300-320 kilos, candidatos a ingresar a los feedlots que trabajan con novillo para exportación, cotizan entre 4800 y 5200. “Los corrales muestran bastante ocupación y se agregan muchos kilos a cada animal aprovechando la buena relación kilo de maíz/kilo de carne”, apunta Colombo.
Las proyecciones numéricas pueden servir para dar una idea de la magnitud de los objetivos por alcanzar. En sentido contrario, también para entender todo lo que falta hacer.
Una de ellas es la que elaboró en su reciente seminario anual la Fundación Producir Conservando (FPC) que proyectó para 2035 una cosecha total de granos de 177 millones de toneladas, que podrían generar ingresos de divisas por unos US$52.000 millones.
Hace más de 20 años, la FPC tuvo la virtud de proyectar una cosecha total de 100 millones de toneladas, cuando parecía muy difícil que esa cifra se alcanzara. En pocos años, se llegó a esa meta. Y ahora, cuando en los cálculos más optimistas se estima una cosecha de 160 millones de toneladas para la actual campaña, la cifra de los 177 millones no es descabellada.
Pero para proyectar esos escenarios, hay que superar numerosos escollos que, en el corto plazo, están fuertemente arraigados. El primero, y más evidente, es el de los Derechos de Exportación (DEX), mal llamados retenciones. De él se deriva la imposibilidad de aplicar todos los recursos de la tecnología a pleno porque altera la relación insumo-producto. Cuando se menciona la necesidad de reponer nutrientes y acortar la brecha de rendimientos entre el potencial que podrían alcanzar los cultivos y el real que se logra en el campo, si no se considera el efecto distorsivo de los DEX sobre todo el sistema, el mensaje gira en el vacío. De igual modo, cuando se aborda la discusión sobre el reconocimiento a la propiedad intelectual en semillas. Por más que se acepte la necesidad de instrumentar un sistema justo de retribución al obtentor, dejar afuera de la discusión la cuestión de los DEX no hará otra cosa que postergar cualquier posibilidad de consenso.
Otra limitante que marcó la proyección de la FPC es la de la infraestructura. La decisión de solucionar la concesión del dragado de la hidrovía del Paraná puede dar mayor estabilidad al sistema, pero todavía persiste el déficit del transporte terrestre y del ferroviario.
Por Ignacio Eguren.
La línea entre el trabajo y la vida personal prácticamente no existe en las empresas familiares agropecuarias. El negocio se conversa en la camioneta, en el lote, durante la sobremesa de un cumpleaños o un domingo al mediodía mientras se hace el asado. A veces incluso más ahí que en una oficina. Esto tiene algo muy bueno y algo muy peligroso. Lo bueno es la confianza. Porque trabajar con alguien de tu familia tiene un nivel de compromiso difícil de replicar. Hay códigos, historia compartida y una manera parecida de ver las cosas. Pero justamente esa cercanía también puede transformarse en tensión.
Porque cuando el negocio va mal, el problema no queda en la oficina. Viene a casa. A la mesa familiar. Al grupo de WhatsApp. Y cuando va bien, tampoco es necesariamente simple. Porque empiezan las preguntas difíciles: quién aporta más, quién decide, quién merece qué.
Trabajar en familia en el agro tiene además un componente emocional muy fuerte. Muchas veces no se discute solamente una empresa. Se discute el legado de una familia. Un campo que compró un abuelo y que apenas nos toca transitoriamente administrar. Una historia de décadas. Un apellido. Una forma de vivir. Y eso hace que tomar ciertas decisiones sea mucho más complejo que en otras industrias.
Es frecuente ver productores de 65 o 70 años que siguen manejando todo. Que escuchan opiniones, consultan, preguntan… pero terminan decidiendo ellos. Del otro lado, hijos o hijas de 30 o 40 años, formados, preparados, con ideas nuevas y herramientas distintas, pero sin un espacio real para participar. Es en este momento donde aparecen los choques. Porque el que construyó la empresa siente que todavía tiene la energía y la responsabilidad de cuidarla. Tiene lógica. Hoy, con 65 o 70 años, muchas personas siguen teniendo una enorme capacidad y experiencia para liderar. Y el que viene atrás generalmente siente que nunca termina de encontrar su lugar. Ninguno de los dos está del todo equivocado.
SOJA
Julio US$ 5,70 / Agosto US$ 4,87
La soja cerró la rueda y la semana con bajas en Chicago y el fundamento principal del revés para los precios fue el desencanto de los inversores tras el cierre de la visita del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a su par de China, Xi Jinping. Ocurre que del cónclave no surgió ninguna novedad en cuanto a nuevas compras chinas de soja estadounidense. Tanto es así que la Casa Blanca se limitó a reiterar el compromiso del gigante asiático –nunca confirmado desde Pekín– de adquirir al menos 25 millones de toneladas durante el próximo ciclo comercial 2026/2027 y no se apartó de la retórica de las "compras millonarias chinas de productos agrícolas de Estados Unidos", sin brindar ningún detalle.
Como lo sostuvimos desde el arranque de la jornada, el mercado deberá pasar rápido la página de la decepción y volver a los factores que influyen en el día a día. Y, en ese sentido, hay por delante en los pronósticos siete días con lluvias importantes sobre el Medio Oeste, que mejorarán el balance hídrico en la región, pero que ralentizarán el ritmo de la siembra. De estas dos circunstancias hoy pesó más la primera, bajista.
En su reporte mensual, la Asociación Nacional de Procesadores de Oleaginosas de Estados Unidos (NOPA, por sus siglas en inglés) relevó hoy la molienda de soja durante abril en 5,77 millones de toneladas, por debajo de los 6,16 millones de marzo y de los 5,83 millones previstos en promedio por los privados. El nuevo dato quedó por encima de los 5,18 millones procesados un año atrás. Según informó la agencia Reuters, los procesadores de soja comenzaron a paralizar temporalmente sus plantas en abril para realizar tareas de mantenimiento estacional, tras varios meses de tasas de molienda récord o casi récord y a pesar de los sólidos márgenes de molienda, según los analistas.
En cuanto a las existencias de aceite en poder de la industria al 30 de abril fueron reportadas por la NOPA en 883.144 toneladas, el nivel más bajo en tres meses, que quedó por debajo de las 924.875 toneladas de fines de marzo y de las 886.319 toneladas previstas por los privados. El nuevo dato quedó por encima de las 692.636 toneladas en stock de igual momento de 2025.
En sus partes diarios el USDA confirmó hoy una nueva venta de harina de soja estadounidense 2025/2026 a Italia, por 155.000 toneladas.
MAÍZ
Julio US$ 4,63 / Septiembre US$ 4,43
Con valores en baja cerró la rueda y la semana de negocios en Chicago donde, al igual que para la soja y que para el trigo, pesó de manera decisiva la continuidad de las ventas de los fondos de inversión tras los magros resultados comerciales obtenidos por Trump en China.
Además, la previsión de lluvias sobre el cinturón sojero/maicero y sobre zonas de las Grandes Planicies en los próximos días aportó a la tónica bajista por la mejora que implicará su ocurrencia sobre el balance hídrico de los suelos de las principales regiones productoras de granos gruesos estadounidenses.
Por otro lado, el incierto destino de la ley que habilita el expendio de E-15 durante todo el año en Estados Unidos en el Senado, tras la ajustada aprobación en la Cámara de Representantes, sumó tensión sobre el mercado. La chance de conseguir un 60% de votos positivos para la ley, en medio del "trabajo" del lobby petrolero en contra de la norma, vuelve a nublar el horizonte del biocombustible.
En Ucrania, el presidente de la Asociación Ucraniana de Granos, Mykola Horbachov, le dijo a la agencia Bloomberg que un invierno con más nieve aumentó la humedad del suelo, lo que podría elevar la cosecha de maíz de Ucrania en 2026 a 32,60 millones de toneladas, un 4% por encima del volumen de año anterior. Por esa razón, consideró que las exportaciones en el nuevo ciclo comercial –va de julio a junio– "probablemente alcancen los 26 millones de toneladas, superando en un 18% la cifra de la temporada actual". El martes el USDA proyectó la producción y las ventas ucranianas de maíz 2026/2027 en 30 y en 23 millones de toneladas, respectivamente.
TRIGO
Chicago Julio US$ 8,18 / Septiembre US$ 8,08
Kansas Julio US$ 6,34 / Septiembre US$ 6,80
El trigo cayó por tercera rueda consecutiva en las plazas estadounidenses donde, sin embargo, el balance de la semana resultó alcista para los precios. Las pérdidas de hoy respondieron a la continuidad de la liquidación de contratos ejercida por los grandes fondos de inversión que dominan el rumbo del mercado de trigo, mucho más pequeño en escala al de los granos gruesos. Los especuladores no sólo esperaban que el encuentro en China de los presidentes derivara en mayores ventas de soja, también incluyeron en sus elucubraciones previas la chance de un mayor comercio de trigo, que tampoco tuvo eco positivo tras la visita diplomática.
En materia agrícola, sumó influencia bajista el arranque de la cosecha estadounidense, que se dará en las próximas dos semanas, sin embargo, nada mejoró desde las fuertes subas que los precios experimentaron el martes, luego de que el USDA proyectó la producción estadounidense de trigo más baja desde la campaña 1972/1973.
En efecto, el 71% de la superficie cubierta con trigos de invierno experimenta condiciones de sequía y muy difícilmente estas variedades puedan exhibir el lunes una proporción de cultivos buena/excelente por encima del 28% relevado por el USDA en su último informe semanal de cultivos. Incluso si lograra subir hasta el 30% el dato quedaría unos 20 puntos porcentuales detrás del vigente un año atrás.
En el lanzamiento de la Campaña Fina, ayer la Bolsa de Cereales de Buenos Aires estimó la superficie destinada al trigo 2026/2027 en la Argentina en 6,50 millones de hectáreas y proyectó el volumen de la producción en 21,30 millones de toneladas, cifras inferiores a los 6,70 millones de hectáreas y a los 27,80 millones de toneladas de la actual campaña. Un día antes, la Bolsa de Comercio de Rosario calculó siembra y producción en 6,66 millones de hectáreas y en un rango de 18 a 19 millones de toneladas.
En Rusia la siembra de primavera, que aporta cerca del 30% de la oferta total, sigue muy demorada. "La campaña de siembra está teniendo el inicio más lento en años. Ahora mayo es lo que más importa. El clima frío y húmedo retrasó los trabajos de campo. Algunas regiones podrían pronto quedarse sin tiempo, con Siberia como el área clave a observar en nuestra opinión", dijo hoy Andrey Sizov, gerente general de la consultora SovEcon. Agregó que una pausa en la lluvia y mejores condiciones climáticas en las principales regiones productoras de granos del país podrían ayudar a acelerar la siembra. "La primera mitad de mayo es un período decisivo. Si no hubiera una aceleración en mayo, entonces habría problemas serios". Por ahora SovEcon prevé la cosecha 2026/2027 de Rusia en 89,70 millones de toneladas. El martes pasado el USDA proyectó el volumen de la nueva cosecha rusa de trigo en 86 millones de toneladas, por debajo de los 90,30 millones 2025/2026.
Granar Research
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PANORAMA AGRÍCOLA SEMANAL, con el análisis de lo que pasó en los mercados durante la semana pasada
INFORMES DEL USDA, con los reportes oficiales del organismo estadounidense
ESTADO DE LOS CULTIVOS EN EE.UU., con el relevamiento del USDA sobre siembras, condición y cosecha
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EN CHICAGO (julio para soja, aceite, harina, maíz y trigo, en progreso):
SUBE US$ 4,30 la HARINA
BAJAN US$ 5,33 la SOJA, US$ 1,76 el ACEITE, US$ 3,94 el MAÍZ, US$ 8,08 el TRIGO Chicago y US$ 6,80 el TRIGO Kansas
SOJA
En baja se negocia la soja en la rueda diaria de Chicago tras el cierre de la visita del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a su par de China, Xi Jinping. Del cónclave no surgió ninguna novedad en cuanto a nuevas compras chinas de soja estadounidense y la Casa Blanca se limitó a reiterar el compromiso del gigante asiático de adquirir al menos 25 millones de toneladas durante el próximo ciclo comercial 2026/2027 y no se apartó de la retórica de las "compras millonarias chinas de productor agrícolas de Estados Unidos", sin brindar ningún detalle.
El mercado deberá pasar rápido la página de la decepción y volver a los factores que influyen en el día a día. Y, en ese sentido, hay por delante en los pronósticos siete días con lluvias abundantes sobre el Medio Oeste, que mejorarán el balance hídrico en la región, pero que ralentizarán el ritmo de la siembra. De momento de estas dos circunstancias pesa más la primera, que es bajista.
En sus partes diarios el USDA confirmó hoy una nueva venta de harina de soja estadounidense 2025/2026 a Italia, por 155.000 toneladas.
MAÍZ
Con bajas se cotiza el maíz en Chicago por una continuidad de las ventas de los fondos de inversión tras los magros resultados comerciales obtenidos por Trump en China.
La previsión de lluvias sobre el cinturón sojero/maicero y sobre zonas de las Grandes Planicies en los próximos días aporta a las bajas por la mejora que implicará su ocurrencia para el balance hídrico sobre las principales regiones productoras de granos gruesos estadounidenses.
Por otro lado, el incierto destino de la ley que habilita el expendio de E-15 durante todo el año en Estados Unidos en el Senado, tras la ajustada aprobación en la Cámara de Representantes, aporta presión sobre el mercado. La chance de conseguir un 60% de votos positivos para la ley, en medio del "trabajo" del lobby petrolero en contra de la norma, vuelve a nublar el horizonte del biocombustible.
En Ucrania, el presidente de la Asociación Ucraniana de Granos, Mykola Horbachov, le dijo a la agencia Bloomberg que un invierno con más nieve aumentó la humedad del suelo, lo que podría elevar la cosecha de maíz de Ucrania en 2026 a 32,60 millones de toneladas, un 4% por encima del volumen de año anterior. Por esa razón, consideró que las exportaciones en el nuevo ciclo comercial –va de julio a junio– "probablemente alcancen los 26 millones de toneladas, superando en un 18% la cifra de la temporada actual". El martes el USDA proyectó la producción y las ventas ucranianas de maíz 2026/2027 en 30 y en 23 millones de toneladas, respectivamente.
TRIGO
El trigo se negocia con valores en baja en las plazas estadounidenses por una continuidad de la liquidación de contratos ejercida por los grandes fondos de inversión que dominan el rumbo de un mercado pequeño en escala, en comparación con el de los granos gruesos. Los especuladores no sólo esperaban que el encuentro en China de los presidentes derivara en mayores ventas de soja, también incluyeron en sus elucubraciones previas la chance de un mayor comercio de trigo, que tampoco tuvo eco positivo tras la visita diplomática.
En materia agrícola, la influencia bajista puede estar derivada del arranque de la cosecha estadounidense, que se dará en las próximas dos semanas, sin embargo, nada mejoró desde las fuertes subas que los precios experimentaron el martes, luego de que el USDA proyectó la cosecha estadounidense de trigo más baja desde la campaña 1972/1973.
En efecto, el 71% de la superficie cubierta con trigos de invierno experimenta condiciones de sequía y muy difícilmente estas variedades puedan exhibir el lunes una proporción de cultivos buena/excelente por encima del 28% relevado por el USDA en su último informe semanal de cultivos. Incluso si lograra subir hasta el 30% el dato quedaría unos 20 puntos porcentuales detrás del vigente un año atrás.
En el lanzamiento de la Campaña Fina, ayer la Bolsa de Cereales de Buenos Aires estimó la superficie destinada al trigo 2026/2027 en la Argentina en 6,50 millones de hectáreas y proyectó el volumen de la producción en 21,30 millones de toneladas, cifras inferiores a los 6,70 millones de hectáreas y a los 27,80 millones de toneladas de la actual campaña. Un día antes, la Bolsa de Comercio de Rosario calculó siembra y producción en 6,66 millones de hectáreas y en un rango de 18 a 19 millones de toneladas.
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CHICAGO NOCTURNO (julio para soja, aceite, harina, maíz y trigo, en progreso):
SUBE US$ 2,65 el ACEITE
BAJAN US$ 2,11 la SOJA, US$ 1,98 la HARINA, US$ 1,28 el MAÍZ, US$ 2,11 el TRIGO Chicago y US$ 2,85 el TRIGO Kansas
SOJA
En baja se negocia la soja en el segmento nocturno de Chicago tras el cierre de la visita del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a su par de China, Xi Jinping. Del cónclave no surgió ninguna novedad en cuanto a nuevas compras chinas de soja estadounidense y la Casa Blanca se limitó a reiterar el compromiso del gigante asiático de adquirir al menos 25 millones de toneladas durante el próximo ciclo comercial 2026/2027. El mercado deberá pasar rápido la página de la decepción y volver a los factores que influyen en el día a día. Y, en ese sentido, hay por delante en los pronósticos siete días con lluvias abundantes sobre el Medio Oeste, que mejorarán el balance hídrico en la región, pero que ralentizarán el ritmo de la siembra.
MAÍZ
Con bajas se cotiza el maíz en Chicago por una continuidad de las ventas de los fondos de inversión tras los magros resultados comerciales obtenidos por Trump en China. La previsión de lluvias sobre el cinturón sojero/maicero y sobre zonas de las Grandes Planicies en los próximos días aporta a las bajas por la mejora que implicará su ocurrencia para el balance hídrico sobre las principales regiones productoras de granos gruesos estadounidenses. El incierto destino de la ley que habilita el expendio de E-15 durante todo el año en Estados Unidos en el Senado, tras la ajustada aprobación en la Cámara de Representantes, aporta presión sobre el mercado. La chance de conseguir un 60% de votos positivos para la ley, en medio del "trabajo" del lobby petrolero en contra de la norma, vuelve a nublar el horizonte del biocombustible.
TRIGO
El trigo se negocia con valores en baja en las plazas estadounidenses por una continuidad de la liquidación de contratos ejercida por los grandes fondos de inversión. Los especuladores no sólo esperaban que el encuentro en China de los presidentes derivara en mayores ventas de soja, también incluyeron en sus elucubraciones previas la chance de un mayor comercio de trigo, que tampoco tuvo eco positivo tras la visita diplomática. En materia agrícola, nada mejoró desde las fuertes subas del martes. El 71% de la superficie cubierta con trigos de invierno experimenta condiciones de sequía y muy difícilmente estas variedades puedan exhibir el lunes una proporción de cultivos buena/excelente por encima del 28% relevado por el USDA en su último informe semanal de cultivos. Incluso si lograra subir hasta el 30% el dato quedaría unos 20 puntos porcentuales detrás del vigente un año atrás.
INDICADORES
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Petróleo WTI +2,57% |
Índice Dólar +0,29% |
Euro/Dólar -0,23% |
Dow J. Futuros -0,50% |
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Nikkei -1,76% |
EURO Stoxx 50 -1,59% |
DAX (Alemania) -1,60% |
FTSE (Inglaterra) -1,55% |
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MAR DEL PLATA.- La discusión sobre la adhesión de la Argentina al convenio internacional UPOV-91 o una nueva ley de semillas volvió a exponer fuertes diferencias entre productores, obtentores y el propio Estado, aunque todos los sectores coincidieron en la necesidad de alcanzar consensos para actualizar el sistema y mejorar la competitividad del país. El debate giró en torno al alcance del uso propio, la posibilidad de avanzar hacia un esquema más cercano al convenio internacional, el temor a una mayor burocracia o apertura a patentes y la necesidad de generar condiciones para atraer inversiones en genética y biotecnología.
En el Gobierno defendieron el rol arbitral del Estado y aclararon que el compromiso asumido por la Argentina es enviar al Congreso la adhesión a la UPOV-91. Los representantes de la producción reclamaron evitar modelos extremos y construir un sistema intermedio, mientras que la industria semillera insistió en que los cambios parciales no alcanzan para que el país compita con mercados como Brasil o Estados Unidos.
El presidente del Instituto Nacional de Semillas (Inase), Martín Famulari, afirmó que la falta de acuerdos históricos llevó a que “muchas veces los intereses de pequeños sectores o actores se antepusieron al interés general”. En ese marco, aseguró que el compromiso de la Secretaría de Agricultura y del organismo es encontrar “un lugar donde todos los actores de esta cadena tan importante se sientan cómodos”. Remarcó que el Estado debe actuar como árbitro dentro de la discusión.
Famulari planteó que el debate no debe quedar reducido a la dicotomía entre UPOV-78 y UPOV-91, al señalar que “si podemos buscar consensos con UPOV-78 o 91 debemos hacerlo”.