Tras un período de inactividad, el mercado argentino de urea comenzó a reactivarse de la mano de la mejora de los precios de los granos –especialmente la soja– promovida por la rebaja de derechos de exportación.
En los últimos días aparecieron órdenes de compra de urea granulada, tanto para refertilizar trigo y cebada –con despacho inmediato– como para programar la campaña de maíz 2025/26.
“Si bien los precios de la urea en el mercado argentino aún no alcanzan los niveles de reposición, se acercan considerablemente, con un mercado que ya asume que los valores vigentes son altos y podrían sostenerse”, señala el último informe de la consultora IF Ingeniería en Fertilizantes.
“En paralelo, se observó un repunte en la demanda de fertilizantes líquidos, que actualmente presentan una muy buena relación de precio respecto a los sólidos, favoreciendo su adopción”, añade.
Otro de los factores que incentivaron compras, especialmente provenientes de empresas ganaderas y lecheras, es la creciente incertidumbre cambiaria, dado que si el valor del dólar sigue subiendo es probable que ni la hacienda ni la leche copien esa dinámica.
Los suelos de la provincia de Entre Ríos presentan como principal limitante la degradación y la susceptibilidad a la erosión hídrica causada por diferentes factores. En respuesta a esta problemática en la Cuenca del Arroyo de la Ensenada, departamento Diamante, en INTA se lleva adelante un proyecto clave cuyo eje es el diseño y construcción de obras de sistematización de suelos a nivel de cuenca en la región del arroyo Gómez.
Jorge Gvozdenovich, referente de conservación de suelos del INTA Entre Ríos y coordinador técnico del proyecto, explicó que “implementar un plan de sistematización a nivel de cuenca tiene alto impacto, ya que logra reducir la pérdida de suelo de 17 a 4,6 toneladas por hectárea por año y evita que cada año se produzca una disminución productiva de 2.219 toneladas de maíz, 482 toneladas de trigo y 381 toneladas de soja”.
Además, el investigador indicó que, de esta manera, se logra mejorar la transitabilidad de los caminos y contribuir a la sostenibilidad de las actividades de la microrregión.
De acuerdo con Gvozdenovich, este territorio, que abarca 7.679 hectáreas entre las localidades de Libertador San Martín y General Racedo —departamento Diamante—, presenta condiciones naturales propicias para la erosión hídrica. “Suelos con baja capacidad de infiltración, fuertes pendientes y un régimen de lluvias concentrado, sumado a prácticas agrícolas sin conservación, generan una pérdida progresiva de suelo fértil y afectaciones directas a la productividad y a la infraestructura vial rural”, indicó.
Según un modelo de estimación de producción agraria del campo argentino en función de ciertos parámetros, la casi total eliminación de la brecha cambiaria lograda a partir de abril pasada a lo que se sumó ahora la reducción de retenciones a la exportación anunciada el sábado pasado por el presidente Javier Milei en la Exposición Rural de Palermo, harán que la producción del campo argentino aumente en unas 13 millones de toneladas y que el valor acumulado de esa mayor producción a lo largo de los próximos diez años mejor en USD 28.800 millones el aporte a la economía.
Tales cifras se desprenden de un estudio de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) en base a la aplicación del llamado “Modelo Agmemod” (por AGricultural MEmber State MODelling) una herramienta econométrica de análisis y proyección de mercados agroalimentarios de la Unión Europea, adaptada para el caso a las “características productivas, económicas e institucionales” de la economía argentina. Para disponer y aplicar este modelo de simulación y proyección la BCR firmó en abril pasado un convenio con la Universidad de Wageningen y el Instituto Thünen, de Alemania.
En el sudeste de Córdoba, bajo la superficie de campos que parecen fértiles, hay un problema que limita cada cosecha. Se estima que el 40 % de los suelos en los departamentos Unión y Marcos Juárez presenta salinidad o alcalinidad en distintos niveles.
Aunque se trata de tierras con aptitud ganadera, buena parte se destina a cultivos como soja y maíz, lo que suele derivar en bajos rendimientos y resultados muy variables según el clima del año.
Desde el INTA Marcos Juárez, un grupo de especialistas trabaja para revertir esta situación. Ensayan estrategias de manejo: prácticas agronómicas, enmiendas químicas, soluciones biológicas y el uso de cultivos más tolerantes. Entre todas, una mostró resultados claros y concretos: el yeso.
“Tenemos alrededor de un 40 % de suelos con algún nivel de salinidad, por lo tanto es importante desarrollar estrategias para aumentar la productividad y evitar salinizaciones futuras”, explicó Bethania Aimetta, investigadora del INTA.
Entrevista de Clarín con el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino.
-Milei lo abrazó como un amigo, delante de todos en la Rural. ¿Eso le gustó o lo descolocó?
-La cordialidad en ciertos momentos, marca seguramente una diferencia. Se vio en el acto de la Rural. También se vio en los otros días, cuando el presidente vino a la Rural a desayunar con la Mesa de Enlace. Cada vez que nos encontramos con el Presidente, de un lado y de otro, el afecto personal se nota.
-¿Sabía que iba a bajar las retenciones?
-Me lo dijo al oído mientras nos abrazamos, cuando llegó al palco. Tanto antes como ahora nunca supe qué medida iba a tomar el Gobierno. En enero, estaba en la Rural de Junín de los Andes y me sorprendí, me enteré por el periodismo. No tenía ni idea. En la Rural tampoco. Cuando el presidente llegó a la Rural y bajó de la camioneta, ahí, en el saludo, me dijo “Voy a meterme con las retenciones”. Y le contesté: “Bueno, perfecto”. Así fue.
Héctor Augusto Sendoya perdió la cuenta de las fábricas de maquinaria agrícola en las que trabajó. Y no es para menos: más de 50 años de su vida los dedicó a este sector, un recorrido que lo coloca entre las personas con mayor trayectoria de la industria en la Argentina. “Seguramente, pocas personas han tenido la trayectoria que yo tuve. No porque yo sea brillante, sino por los años y por las distintas oportunidades”, dice.
Cuando repasa su vida, suele decir que no puede contarse de forma aislada, sino unida a lo que pasó en la industria del tractor y de las cosechadoras en el país, una historia que, asegura, lo atravesó por completo. Y no es para menos: fueron tantos años que lo convirtieron en testigo de grandes transformaciones del sector, y vio cómo las políticas, la tecnología y las personas moldearon la maquinaria agrícola hasta lo que es hoy.
Su llegada al sector fue casi casual. Ni bien terminó la facultad, a los diez días de rendir su último examen, un profesor lo recomendó para un puesto. “Un profesor me comentó que en John Deere estaban buscando ingenieros agrónomos para el área comercial y que podía ser una buena oportunidad para mí. Quince días después ya estaba trabajando ahí. Así comenzó todo”, dice. Se quedó en John Deere hasta fines de 1978.
Los precios de la soja, el maíz y el trigo cayeron en Chicago por segunda semana consecutiva. En ello influyeron tanto la incertidumbre provocada por la crisis arancelaria generada por la Administración Trump como cuestiones propias del sector agrícola. En el mercado argentino los precios reflejaron mayoría de alzas tras la confirmación del ajuste de los derechos de exportación para los granos gruesos que, al anunciarse "permanente", les brinda a los vendedores la calma necesaria para negociar sus existencias cuando lo crean más apropiado.
Después del retroceso en el área sembrada de maíz en la última campaña provocado por el temor a la chicharrita, ahora el cultivo intentará recuperar terreno y hasta hay expectativas de que crezca incluso por encima del ciclo 2023/24.
En ese sentido, Federico Garat, líder de Relaciones con la Industria de Bayer Crop Science, aseguró a Tranquera Abierta que es muy optimista con la recuperación del área que se sembrará este año.
“La expectativa es muy positiva, si uno está ligado al agro tiene que ser optimista por naturaleza, pero realmente creo que las condiciones que hay para la próxima campaña son buenas”, dijo el directivo de la multinacional.
Y agregó. “Tenemos una macroeconomía más ordenada, tuvimos buenos anuncios de baja de retenciones que mejoran la rentabilidad para el productor, pero venimos de una campaña muy compleja en cuanto a humedad. Ahora, estamos en Río Cuarto en julio y hay humedad al costado de los caminos y los cultivos de invierno se ven muy bien, así que tenemos mucha expectativa para la próxima campaña. Es una campaña que a diferencia del año pasado viene más acelerada, viene más rápido. El productor teniendo las variables de la macroeconomía con mayor claridad, ha tomado decisiones más temprano, sobre todo para la campaña de maíz. Esperemos que sea una muy buena campaña para el productor”, señaló Garat.
El anuncio del presidente Javier Milei en la Exposición Rural de Palermo, el sábado pasado, respecto de la reducción de los Derechos de Exportación (DEX) a los granos gruesos mejora la perspectiva de la producción de cara a la siembra de la campaña 2025/26.
El suspenso con el que se manejó el Gobierno desde el 30 de junio pasado, cuando venció la baja temporal de los DEX, hasta el acto inaugural de Palermo, el 27 del mes pasado dio pie no solo a especulaciones sino también a un creciente malestar. ¿Había que llegar a eso?, se preguntan quienes no dejaron de ver una intencionalidad política en Milei por esperar la amplificación de la tribuna palermitana para anunciar la baja de los DEX. Seguramente no, si la decisión ya estaba tomada. Pero, en definitiva, ese lapso también sirvió para que el ruralismo tuviera la oportunidad de poner en conocimiento de la sociedad el carácter profundamente distorsivo de un impuesto como los DEX.
En todo caso, el reconocimiento público de Milei en cuanto a que el objetivo de su mandato es terminar con retenciones cero puede ser tomado como un compromiso equivalente al de la palabra empeñada.
Por supuesto, que de cuatro camiones con soja, que el Estado se quede con uno, es una barbaridad. Y que esto ocurra durante un gobierno que dice defender la propiedad privada y la libertad de los mercados es también contradictorio. El argumento del oficialismo, en cambio, es que debe garantizar la regla de oro del superávit fiscal y que, a medida que consiga ajustar los gastos del Estado, impulsará la caída de la presión impositiva sobre el sector privado.
Los fertilizantes muestran una tendencia alcista en el mundo, que gradualmente se va trasladando a la plaza local, fogoneada por las buenas condiciones de humedad para implantar granos gruesos. “A medida que avanza el almanaque y se acerca a la época de siembra de cultivos de verano, comienza a recobrar actividad el mercado interno de fertilizantes nitrogenados y fosfatados” afirma Marcos Bonet, responsable del Reporte Informativo de Fertilizantes.
También advierte que “hasta hace unas semanas, los pedidos no alcanzaban un volumen suficiente como para calmar las preocupaciones de los importadores que debían descargar los stocks comprados”.
Por eso, los precios locales de la urea y de los productos fosfatados no reflejaban plenamente las subas que habían ocurrido a nivel internacional; pero con los anuncios del presidente Milei y la proximidad de las siembras de verano, se enfrentará un mayor ritmo de compras en agosto. En el comercio local se nota que las importaciones han sido medidas, no hay exceso de stocks como en otros años, por el costo financiero y porque los productores se han acostumbrado a comprar solo lo necesario y muy cerca del momento de uso.